Argentina y Uruguay ya preparan una nueva respuesta por el supuesto dumping lácteo que reclama Brasil
Por Elida Thiery (Bichos de campo) - En un contexto de revitalización del reclamo por supuesto dumping en la exportación de lácteos entre Argentina y Uruguay, ante el reclamo de Brasil, a pesar de la fecha, el tema ocupa a los apuntados.
Es nuestro país y nuestros vecinos uruguayos los que están señalados, con argumentos vacíos de contraste, donde se pretende comparar la leche en polvo que se compra a granel y se fracciona en Brasil, con la materia prima de los tambos. Existe claro una intencionalidad política en esto, teniendo en cuenta la inminencia de elecciones de medio término, donde todo lo que sea campaña sirve para intentar sumar votos.
Un tema que arrancó hace más de un año, que parecía cerrado algunos meses atrás, tuvo a comienzos del reciente diciembre una revitalización, que no sólo preocupa a las empresas afectadas, sino que cambia las piezas en la planificación del intercambio comercial con quien acusa.
Representantes de Cancillería, de Economía y Agricultura, aunque también de las industrias señaladas ya vienen teniendo una interacción que crece en estos días. Para Argentina no existe ni rama de producción nacional en el marco del expediente, ni nexo causal, entre el supuesto daño a la industria doméstica brasileña y las importaciones de Argentina. Lo mismo pasa del otro lado del Río de la Plata.
Es así que ya comenzaron las reuniones entre ambos países, del sector gubernamental y los privados, para volver a responder las acusaciones.
Estos encuentros que se gestaron a partir de la motivación que hicieran algunos legisladores brasileños, tendrán continuidad a lo largo del mes de enero, para completar de mejor forma toda la información que solicitan desde Brasilia y poner un punto final a un dumping que no es, que no tiene contraste, pero que también puso a repensar destinos de comercio exterior, tipo de productos, e incluso vínculos diplomáticos y claridad en negociaciones entre países de un mismo bloque.
Pero para apuntar específicamente a lo nuestro, es importante hacer un repaso del intercambio entre ambos países, para entender que existe una complementariedad de negocios.
Tomando datos oficiales, las exportaciones de Brasil a Argentina experimentaron un aumento del 44% entre enero y septiembre de 2025, mientras que los vecinos contrajeron sus ventas al mundo en dos puntos porcentuales y particularmente en los productos agropecuarios al 3%.
El crecimiento se da principalmente a partir de productos agropecuarios, que representaron el 84% del total de los envíos, tomando la compración de los primeros nueve meses del año en el contraste interanual.
Puntualmente el producto de mayor influencia en las exportaciones brasileñas a la Argentina es el café y los extractos (subió 57% el precio desde 2024), seguido por los porotos de soja; la manteca de cacao; la carne porcina; el cacao en polvo; la pasta de cacao; el chocolate; la carne avícola y bovina; tabaco; panificados, entre otros productos, trepando a los más de 1.126 millones de dólares, en nueve meses, registrándose aumentos en precios, a excepción de la soja, la carne bovina y el tabaco.
Con todo el impacto de las alícuotas que Estados Unidos le impuso al Gobierno de Lula, que tocaron 50% en reclamo por la condena a Jair Bolsonaro, pero que recién a fines de noviembre se redujeron en 40 puntos, principalmente en productos agropecuarios, es que esa oscilación genera un malestar interno con tintes políticos que termina afectando a los negocios con Argentina.
Teniendo en cuenta que se registra un récord histórico en las exportaciones brasileñas hacia Argentina, salvo lo sucedido en 2023 con un pico en soja para compensar la sequía en nuestro país y las necesidades de la industria agroexportadora, es complejo de entender la intención de algún sector de cortar el vínculo lácteo. No quedan más alternativas que las internas de los poderes del Gobierno para tratar desenredar el planteo, que según cuentan desde Brasil no tendría asidero en las industrias que usan la leche en polvo argentina para reprocesar y ampliar la cartera de productos locales.
Las importaciones de leche y derivados a Brasil en 2024, según TradeMap, fueron de más de 651 millones de dólares, correspondiendo 338 millones a Argentina; y 243 a Uruguay, siendo ambos fundamentales para abastecer al mercado interno, pero también los dos apuntados en esta supuesta estrategia antidumping. Se agregan 46 millones ingresados en láctos desde Paraguay, 20 millones de Chile, sólo 1,8 millones de Estados Unidos y 259 mil dólares de Finlandia.
En este marco, la postura argentina es directa, porque no existen elementos que justifiquen la aplicación de medidas de castigo a partir de alícuotas excepcionales.
Con un planteo de dumping en leche en polvo, que se fracciona en Brasil para el comercio minorista, comparando la llegada del producto con la producción de materia prima, lo cual no corresponde a los códigos de reclamo establecidos por la Organización Mundial del Comercio, es que desde hace un año Argentina plantea el inmediato cierre del caso, tal como se había dado en el pasado agosto.
Entre polvo y leche cruda, en la contrastación que pretende la Confederación Nacional de Agricultura de Brasil, se afecta el análisis de la representatividad legal mínima y de los correspondientes repasos de daño y nexo causal.
Argentina sostiene que la caída en la rentabilidad de la industria láctea brasileña se explica principalmente por el aumento del costo de la industria nacional en términos reales, no por el incremento de las importaciones, brindando así un análisis del tema que permita entender una dinámica interna, más que un fenómeno de comercio exterior.
Aún considerando la leche cruda como producto similar, no se encontraron elementos que indicaran un daño causado por la leche en polvo argentina, que representa una proporción marginal del consumo aparente en Brasil, a pesar del aumento en volumen.
La evolución de los precios en Brasil ha seguido la misma tendencia que los precios internacionales, y el precio de importación desde Argentina se mantuvo superior al precio internacional en los promedios anuales.

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