(BCSF)
- La semana estuvo marcada por un clima inestable en el centro-norte
de Santa Fe, con lluvias de variada intensidad y distribución que
condicionaron las tareas agrícolas y lo seguirán haciendo, al menos
hasta el próximo fin de semana, según el Sistema de Estimaciones
Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
Algodón en el Dpt. Gral. Obligado.
Las
precipitaciones oscilaron entre 7 mm y 270 mm, con los mayores
impactos en los departamentos de San Cristóbal, San Justo y San
Javier. Esta situación generó anegamientos en zonas bajas y
paralizó labores como cosechas y aplicaciones de insumos, aunque en
el norte se concretaron algunas siembras de maíz tardío y
monitoreos de cultivos.
Es
así que el SEA cubre la realidad agrícola de diez departamentos de
la provincia, por fuera de la región núcleo, como son Nueve
de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San
Javier, Garay, Castellanos, Las Colonias, La Capital, San Martín y
San Jerónimo.
En
el relevamiento se destaca para el girasol una siembra
de 160 mil hectáreas (+18 % interanual). El 90 % de los lotes mostró
buen a excelente estado en madurez fisiológica. La cosecha avanzó
en el norte, pero quedó detenida en el centro-sur por exceso
hídrico, con rendimientos de 20–24 qq/ha, con máximos de 38–40
qq/ha.
El
maíz temprano suma 95 mil ha (+20 %). El 98 % de los cultivares se
evaluó en estado bueno a excelente. La cosecha se interrumpió por
lluvias, con rendimientos de 50–54 qq/ha hasta 115 qq/ha, y lotes
puntuales de 125–128 qq/ha.
El maíz de segunda abarca 90 mil ha
(+22 %), con 89 mil efectivamente implantadas. Se realizaron
fertilizaciones y controles, aunque las lluvias complicaron accesos.
Para
la soja temprana se destinaron 1.070.000 ha (+3 %). Los cultivares
evolucionaron con buena estructura y uniformidad; 98 % de los lotes
se calificó de bueno a muy bueno. Las lluvias fueron oportunas en la
etapa de llenado de semilla, mejorando expectativas.
La
soja tardía cuenta con 595 mil ha (+0,2 %), con desarrollo
vegetativo normal, con algunos sectores afectados por estrés hídrico
y térmico, revertido por las precipitaciones.
El
algodón tuvo un destino del 22 al 24 % menos que la campaña
anterior (106.100 ha). La superficie final fue inferior a la
intención inicial, afectada por clima adverso y competencia con
cultivos más rentables. Se observaron síntomas de déficit hídrico
en floración.
Para
el sorgo granífero se recortó superficie, en 120 mil ha (-10 %). La
reducción respondió a los magros resultados de campañas previas
bajo déficit hídrico.
Con
más inestabilidad en los prónósticos, entre este miércoles, el
jueves, e incluso el sábado, las temperaturas seguirán con rangos
inferiores a los promedios históricos estivales, trepando sólo
hasta los 37 grados en los momentos de mayor insolación, pero con
alto rango de humedad, que demoran las cosechas, aunque con
condiciones buenas a muy buenas en la mayoría de los cultivos.
Hubo incrementos en superficie de girasol, maíz y soja, pero con serias
dificultades operativas por el exceso de agua en gran parte del área,
la producción muestra potencial elevado, aunque la continuidad de
las lluvias será decisiva para consolidar rendimientos y avanzar en
las cosechas.
Comentarios