Por Elida Thiery (Bichos de campo) - En un proceso que comenzó sobre finales del año pasado, pero que se concretó relativamente hace poco, es que la empresa Mexicana de Industrias y Marcas desembarca en el sector lechero argentino.
Siendo la oportunidad de abrir ese mercado, aunque sea de forma inversa, sobre el que tantas veces se intentó exportar, pero los aranceles operaron en contra, es que el desembarco de MIYM permitirá el crecimiento de la producción en dos plantas argentinas, con un camino exportador que se entiende con claridad a partir de la inversión.
En los pueblos el rumor comenzó a crecer en los últimos dos meses y ahora es una realidad.
La inversión abarcó a Lácteos Karina, en la localidad de San Gregorio, en la provincia de Santa Fe, una planta quesera que ahora cobra proyección internacional.
En tanto, el negocio se completó con la compra de Lácteos Aurora, de Nueve de Julio en la provincia de Buenos Aires, una empresa familiar surgida de la crisis de 2001, que además de leche en sachet se amplió hacia la quesería y que fuera noticia en 2022 por un incendio que hizo recomenzar la empresa. Ese puede haber sido el inicio de lo que hoy ya es parte de un proyecto exportador, pero también para el mercado local.
Esta será la primera experiencia mejicana en nuestro sector, abriendo oportunidades de negocios en toda latinoamérica, pero a su vez hacia Estados Unidos, teniendo en cuenta los acuerdos comerciales entre esos dos países y la apartura a partir de lo dispuesto entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump.
Fundada en 2007 en Puebla, MIYM se consolidó en menos de dos décadas como un referente de la industria láctea mexicana. Con ocho marcas propias de importancia en el negocio doméstico, como Delité, Tivoli, Gotitas, Bébele, La Flor de Xalapa, La Flor de México y Vita Fresca. Su cartera de productos abarca leches enteras y deslactosadas, e incluso abarcan una línea de bebidas vegetales. El desembarco en Argentina se produce en paralelo a la construcción de su planta más grande en la ciudad mejicana de Aguascalientes, iniciada en 2025 con una inversión superior a los 60 millones de dólares, en una nave de 108 mil metros cuadrados, con la generación de 2.750 empleos, destinada la producción a la leche fluida, quesos, yogures y postres, a partir del año próximo.
Si bien la puesta en marcha en Argentina no tiene precisiones sobre plazos, marcas o productos puntuales, lo cierto es que así se suma a un nuevo protagonista a un panorama cada vez más diverso en el plano industrial.
La diversificación y dispersión en el procesamiento de la materia prima, muestra que la importancia de Argentina en el mapa mundial lácteo es de relevancia, por capacidades, costos y conocimiento, además de la diversidad y adaptación en cuanto a productos.
Los mejicanos se suman a una tendencia que arrancó hace más de tres años con la ampliación en el negocio de Savencia, que luego de comprar Santa Rosa y Milkaut avanzó sobre la rafaelina ilolay. Ya el año pasado la inversión de Theter en Adecoagro abrió el mapa a las criptomonedas, pero sobre todo fue el cambio de manos del 80% de Saputo Argentina, por la compra que hizo de forma sorpresiva el Grupo Gloria de Perú, lo que cambió el peso en el tope de la lista de industrias.
Claro que hay más movimentos a tener en cuenta en un mapa diverso y disperso, donde las pymes tienen un papel relevante. La ampliación de la operación de la santafesina La Ramada en una planta de La Lácteo en Córdoba, el cambio societario en industrias como Santa Clara o San Ignacio, e incluso la próxima venta de la complicada Sudamericana de Lácteos, cambian el horizonte no sólo para el resto de las industrias y los productores, sino también para el consumo.
El toque extranjero en la compra total de acciones de Mastellone Hnos. estuvo dado por la francesa Danone, en el negocio que comparte con Arcor, bajo la denominación Bagley Argentina, en un proceso que se concretó el 24 de marzo, pero donde no se afectaron operaciones, ni negocios.
Por supuesto que la indefinición en el destino de Lácteos Verónica ajusta las proyecciones hacia la primavera. Con el servicio eléctrico ya cortado en la planta de Clason y una situación social y legal que pone en jaque a la familia Espiñeira, es que se cree que no pasaría de algunas semanas algún tipo de movimiento que pueda dar respuesta a más de 700 trabajadores.
El caso de La Suipachense, también quebrada, podría tener algunas diferencias, pero finalmente todos los movimientos en torno a la quiebra de SanCor, podrían mover el balance lácteo si las ambiciones de algunos se concretan, no sólo los inversores visiblemente cercanos al gremio Atilra. Estas estrategias podrían volver a reunir incluso a ARSA, con la ex cooperativa a partir de inversores que ya pasaron por ambas, que colaboraron en malograrlas y ahora se presentarían como alternativas viables, claro que en ambos casos es la Justicia la que debe obrar equitativamente y evaluar ofertas, en los plazos establecidos.
Para muchos la tendencia de las inversiones extranjeras se presenta como un interrogante, sin embargo, con las experiencias fallidas de muchas de las aquí nombradas, no queda más que esperar a ver el desempeño de los que necesitan producir más, mejor, hacerse de una marca fiable y exportar a sus mercados de origen para crecer.

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