Finalmente Sudamericana de Lácteos cambia de manos, conserva a los empleados y se reactiva

Por Elida Thiery (Bichos de campo) - La historia de Sudamericana de Lácteos, una pyme del pequeño pueblo de Díaz, en el centro-este de Santa Fe, reinicia su destino. Tras meses de incertidumbre por una paralización completa desde enero y deudas que se arrastran del año pasado, además de las tensiones con el gremio, encontró este lunes el punto de inicio para su reactivación.
La continuidad de la empresa que pertenecía a la cordobesa Lácteos Servio dependía de un entendimiento entre el posible comprador, Pablo González, con el sindicato. Este es un país donde hay gremios que priorizan sus intereses y no los de sus representados y este es un claro ejemplo.
Ya se habían hecho las negociaciones con los acreedores, se planificó el trabajo con un monoproducto para mayor eficiencia, destinado al mercado interno el 30% de lo producido, pero sobre todo para exportación a países límitrofes, pero el escollo estaba en las condiciones que la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina ponía para retomar la actividad, a pesar de la mediación del Ministerio de Trabajo de Santa Fe. Atilra quería cada vez más garantías para cobrar la deuda existente con el sindicato, con su obra social y su mutual.
El comprador ya había hecho una exposición pública de los inconvenientes, de instancias de encuentro y nuevas propuestas, sin embargo se había entrado en una espiral de condicionantes que llevaron a punto muerto la compra y la reactivación. Con ello, quedaba en la nada el futuro de las familias que dependen de este sustento para su vida cotidiana.
Sin embargo, González ya había dado su palabra a los trabajadores, el compromiso era claro, reactivarse, recuperar la producción y ponerse en marcha ágilmente. Dio un paso más, cambió la forma de pago de la deuda reclamada, el gremio logró exponer más al vendedor y así fue que la venta se destrabó.
Bajo la atenta mirada de referentes de la gremial y sus asesores legales, se pudo dar el paso fundamental, para luego hacer el traspado de acciones.
Sin embargo, es muy relevante lo que se firmó ayer, una propuesta superadora en la que se evitan despidos y permite retomar la actividad con la totalidad de los empleados, aunque bajo un régimen especial.
Tomando el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo N° 20744, los 77 trabajadores de planta y los cinco administrativos tendrán una reducción de la carga horaria al 75% y el pago del 75% del salario, con la discusión aún abierta sobre si será íntegramente remunerativo o no, ya que el gremio no quiere ver afectadas sus cuentas y ahí estuvo siempre la demora en el acuerdo.
El acuerdo establece contar como suspensiones parciales a los primeros dos meses del año, en cuanto a la deuda, entre marzo y junio el compromiso de abonar el 75% del sueldo en esos períodos.
La clave es que no se va a despedir a nadie, ya que originalmente se planificaba un despido de 20 personas durante tres a cinco meses, para luego volver a tomarlos cuando la planta ya esté funcionando por completo, sin embargo ahora se equilibró el acuerdo con el recorte horario y salarial temporario, en el marco legal.
Este martes continuarán los trámites administrativos, pero sobre todo, se comenzará a hacer una puesta en marcha progresiva, con acondicionamiento de equipos y quizá en unos diez días ya se pueda estar produciendo el queso barra proyectado y consiguiendo un respaldo de y para la planta laboral de trascendencia.
Con materia prima asegurada, de buena calidad y pagada por ello, los productos saldrán con la marca Sudamericana de Lácteos al mercado.
La demora de más de dos semanas, forzada por la gremial, arriesgó una reactivación clave, que podrá llegar a contener materia prima, en un momento estratégico, previo a una primavera donde la leche tocará un pico de importancia. Del mismo modo, esta nueva puesta en marcha también aguarda por mejores condiciones crediticias para hacer inversiones estratégicas que permitan el crecimiento ansiado.
Para la provincia de Santa Fe es una buena noticia, mientras las situaciones de la quebrada SanCor, o de la paralizada Lácteos Verónica, aún no tienen novedades concretas y el tendal en el plano laboral supera la necesidad de asegurar procesamiento, rumbo a un año histórico para el sector.

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