Los lácteos subieron 56 por ciento en 28 meses


Es incesante la suba que en las leches registró más del 60 por ciento. El cremoso, contenido por la Secretaría de Comercio Interior es el único que se mantuvo en una cifra de inflación.

Hay quienes dicen que las comparaciones no son buenas, sin embargo, en materia de inflación son obligatorias. Repasando el archivo de nuestro diario, decidimos ir bastante atrás en cuanto a la valoración de los productos lácteos para entender la razón de los reclamos de ajuste que hacen los productores.
En junio de 2009 a los tamberos se les concedía una segunda tanda de compensaciones, luego de la promovida en julio de 2008, que quedaría pendiente para algunos por irregularidades en el mecanismo del pago. En definitiva, los productores estaban muy lejos de llegar a un peso por litro. Actualmente, con un promedio que generosamente ronda los 1,45 por la materia prima, esta expansión generada en 28 meses, no puede competir con el aumento en los costos de producción, e incluso en la contrastación con los aumentos registrados por los productos lácteos al consumo, el relegamiento es ineludible.
A continuación vamos a mostrar los precios de nueve productos lácteos, tanto de empresas líderes como de algunas de menor envergadura, sin llegar a ser necesariamente PYMES regionales, para entender cómo desde junio de 2009, hasta octubre de 2011 la remarcación fue incesante.
Lo que se hace es presentar las dos cifras por producto, promediar ese porcentaje y así obtener un cociente medio, del cual también surge el total del aumento en este período de tiempo planteado.

EL CASO DEL
CREMOSO

Es sabido que casi como una obsesión, desde la Secretaría de Comercio Interior luchan para que el queso cremoso no se escape al ritmo del resto y es por eso que es el único producto que permaneció en una cifra de inflación en 28 meses.
En un supermercado de Rafaela, hace dos junios se conseguía a 24,20  una marca líder y a 21,90, una menos difundida, creciendo tan sólo un seis por ciento el total hasta la actualidad, con 26,20 y 22,90 pesos por kilo, respectivamente. Esto demuestra que el índice del cremoso es una variable esencial para la economía del Gobierno, sin embargo, se podrá observar a continuación que el no aumento de este producto se ajusta y por demás con otros lácteos de consumo cotidiano, sin acercarse a productos gourmet que son los que realmente acusan recibo de las variables económicas y van más allá.

ESCALONADOS
Lamentablemente, este escape de precios no conoce un límite. De menor a mayor repasaremos las dispersiones.
Después del cremoso, el queso tybo o de barra, es el de menor crecimiento inflacionario, registrando en junio de 2009, 29,90 y 31,90 (siendo más cara la marca de menor alcance comercial), en tanto que actualmente el mismo producto se encuentra a 45,90 y 37,39 pesos por kilo, llegando a un porcentaje de 35 puntos de alza promedio.
El queso pategrás, de cáscara colorada sostiene un aumento del 51 por ciento con un escape de 37,70 a 58 pesos en una marca líder; y 32,40 a 48,90, para una industria de menor tamaño.
El queso rallado con el 61 por ciento tuvo diferencias de 65,50 a 102,92 pesos y de 55 a 90,83, respectivamente.
El port salut y la mozzarella igualan con 67 por ciento el aumento en 28 meses. El primero de estos quesos de gran consumo cotidiano estaba en 27,50; y 27,10, para empresas grandes y pequeñas, consiguiéndose ahora a 49 y 42,50, respectivamente. En tanto, la mozzarella, de 37,78 y 28,80 pasó a costar 61,67 y 49,60 en góndola.
La crema de leche fue, sin dudas, la de mayor escalada, con un promedio del 89 por ciento, ya que por kilo, de 14,40 y 12,40 en el mes de junio de 2009; pasó a 24,95 y 25,43, para marcas más y menos difundidas a nivel nacional, con lo cual la expansión local es por demás notoria.

DEMASIADO
PARA LA LECHE

Finalmente se arriba a las leches, que son las de mayor salida diaria y gran consumo, sobre todo en las familias con niños pequeños. En junio de 2009 una mamá necesitaba 2,90 para comprar un sachet de primera marca, o 2,19 para acceder a una marca de menor prestigio. Esos mismos productos actualmente se consiguen a 4,60 y 3,70, respectivamente, aumentando en este lapso el 63 por ciento.
Lo mismo sucede con la leche entera larga vida, que estaba a estaba 3,55; y 2,79 hace dos años y cuatro meses, para pasar ahora a 5,99 y 4,59 pesos, con un aumento del 66 por ciento.

TOTAL
Es así que en algo más de dos años, en 28 meses exactamente la inflación para los lácteos de mayor salida significó un aumento de 56 puntos porcentuales en promedio, incluyendo el precio contenido del queso cremoso, que es el que logra retener el cálculo. Los ajustes no se dan todos los meses, sino todas las semanas y se presenta para las Pymes y empresas más pequeñas el desafío de depender de la remarcación de las grandes para poder tener un poco más de salida, ya que en los quesos especialmente, a veces los márgenes de diferencia son tan pequeños, que por peso y memoria el consumidor elige grandes marcas, más allá de las calidades.

Comentarios