La falta de lluvias complica la campaña agrícola regional

El Ing. Agr. Roberto Porta analizó la situación regional en la que buenas lluvias, a partir de la semana que viene por los pronósticos, serían fundamentales para salvar los rendimientos y las apuestas productivas.


El año 2010 fue muy particular. Con demasiadas alzas y bajas en cuanto a las lluvias terminó como uno de los de mayor caudal anual de precipitaciones de la última década, con 987 milímetros, pero con un diciembre ínfimo en los registros.
El ingreso al invierno había sido complicado, sin embargo se revirtió esa tendencia en el mes de agosto, con 13 milímetros caídos y a la suma de 30 más en septiembre, se pudo conseguir un buen desenlace para el trigo, revirtiendo todos los malos pronósticos y una vez más la naturaleza decidió determinar quién manda en las cuestiones productivas.
De esa salida buena del invierno quedó una primavera excepcional, con registros de 150 milímetros en octubre y 156 para noviembre, con lo cual la reserva de agua fue óptima para encarar los cultivos de primera.
Ahora bien, con registros que rondaron los diez milímetros para diciembre, los cultivos de segunda llegaron a ser muy pocos y con plazos límite que se están por cumplir y sin lluvias pronto, se arriesga la siembra de maíces y sojas tardíos. Pero en el campo no todo está perdido hasta que el latigazo climático se define y según las estimaciones de Weather.com, para el lunes próximo existe una proyección de 60 por ciento de precipitaciones, que se extenderían hasta el martes, con lo cual se daría el primer alivio para la tierra y los espíritus productivos, así como con un alivio en las ciudades se podría continuar con un verano más benévolo, a pesar que el rango de temperaturas seguirán por encima de los 30 grados.
Partiendo de esta situación y, de alguna manera, celebrando que por las noches los termómetros demuestran algunas bajas, el ingeniero agrónomo, Roberto Porta, inicia un análisis de la situación agrícola, a nivel regional.
"Hay un panorama climático complejo, tanto en la provincia de Santa Fe, como en todo el país".
Es en el norte de Santa Fe donde asoma uno de los panoramas más preocupantes, ya que "hoy la sequía es más compleja que en 2008", ya que "en aquel momento el problema es que no había pasto para los animales, pero si había agua, las napas estaban hasta a siete metros, en el peor de los casos", con lo cual era más sencillo acceder al líquido a mezclarlo con otra agua, pero como lamentablemente no hubo obras hidráulicas para atender un problema eterno del norte provincial, hoy está agravado el panorama con napas mucho más profundas y con mayor concentración de sales y minerales. "Esta sequía puede ser más dura que la de 2008 y 2009 en los departamentos Nueve de Julio, San Cristóbal; y parte de Vera", asegura el asesor.

EN LA REGION

"A medida que uno viene hacia el sur, la situación se viene complicando en cuanto a los maíces, porque no se están terminando de llenar los granos, por lo tanto muchos maíces se empezaron a picar para no perderlos y usarlos como forraje de tambo y ganadería, a modo de alternativa. Eso pasa con algunos cultivos de primera, mientras que los de segunda que se llegaron a sembrar muestran cierto sufrimiento, pero aún se puede llegar a recuperar algo". A esto añade que "hay materiales que se tienen que destinar a picado y están reteniendo mucha agua en la caña, por eso hay que esperar que se sequen un poco más, lo cual debe ser consecuencia de tantas modificaciones genéticas para resistir el estrés hídrico.
Es así que "en materia de soja a nivel nacional estará sembrado el 35 por ciento a nivel nacional, porque no se puede avanzar por la sequía que se presenta en las provincias de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, parte de La Pampa; y el centro-norte de Santa Fe". Para el Ing. Porta, "la soja de primera va a tener un rendimiento muy discreto. De todos modos, el cultivo se define en febrero, por lo tanto, si en ese momento hay un muy buen registro de lluvias, va a resultar un rendimiento un poco superior a lo que se estima inicialmente, que son tres mil kilos por hectárea. Creo que las perspectivas actuales de falta de lluvias hasta la próxima semana sin caída de agua importante, será difícil llegar a esos rendimientos". 
Teniendo en cuenta "semejante atraso en el régimen de lluvias, como se dio en diciembre", para empezar a acomodarse tendrían que caer más de 40 milímetros y cien serían muy bienvenidos. Lo que Porta remarca es que todas las complicaciones no se dan sólo a nivel local, sino a nivel nacional, salvo en el noroeste donde las lluvias vienen siendo abundantes y allí sí se registrarán este año muy buenos rendimientos al concluir la campaña gruesa.
La lluvia que se aguarda para la semana entrante puede permitir que se siembren los últimos lotes de segunda, pero muy al filo de los tiempos biológicos.
Todo esto tiene consecuencias a futuro, "si esta sequía se prolonga hasta enero, podría hasta haber faltantes de terneros, por la falta de agua y alimento, sobre todo en el norte provincial", ya que la suplementación de agua que se precisa por cada animal, genera gastos demasiado onerosos para los productores, muy difíciles de costear, con lo cual se arriesga la producción, e incluso se podría acelerar la venta de animales, en algunos casos, e incluso en la lechería se podrían resentir los rendimientos ya entrado el año, pero siempre y cuando estas condiciones se continúen en el tiempo.
La expectativa está puesta en el cielo, todo depende de buenos episodios de lluvia que puedan calmar la sed de la tierra, recuperar el tiempo de nutrición perdido y así no llegar a extremos de grandes pérdidas para productores, e incluso para el país.

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