Néstor Roulet, "pedimos que se cumpla la Ley de Emergencia"

El paso extendidísimo de la Presidente por la apertura de sesiones, que justamente olvidó dejar inauguradas, en el Congreso de la Nación, dejó en claro la perspectiva errónea que el Gobierno Nacional tiene del campo. Datos poco coherentes, desatenciones políticas y un cúmulo de situaciones que lo único que hacen es seguir abriendo la brecha entre uno de los principales sectores económicos argentinos y quienes ocupan el Ejecutivo Nacional.
Uno de los dirigentes de mayor manejo de datos, es sin duda Néstor Roulet, el titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona, que abarca a las entidades de Córdoba, San Luis, La Rioja y Catamarca. En un diálogo con LA OPINION sobre el vertido de datos y los conceptos presidenciales sobre un segmento “que hay que respetar y alentar”.
“Al sector agropecuario desde hace unos cuantos años se lo está maltratando; y más allá de lo que se dice siempre de querer entablar un diálogo, no se hace posible, porque hoy por hoy no hay dos partes convencidas de llegar a un acuerdo”, comentó el cordobés. Recordando la entrevista mantenida entre la Comisión de Enlace y el titular de agricultura, Norberto Yauhar, a quien se le plantearon los problemas por la sequía y las posibles soluciones, habiéndose cortado por parte oficial el nexo y las posibles ayudas hacen que el campo se replantee la buena predisposición; “ya no se sabe para que vamos a dialogar, si solamente tenemos que escuchar y aceptar lo que el Gobierno quiere hacer”. Hay que recordar que de 15 millones prometidos a Santa Fe, sólo se entregaron cinco, cuando ya se debería estar por la última y tercera cuota de la ayuda para el Departamento Nueve de Julio.
Además, las reuniones de la Comisión Nacional de Emergencia Agropecuaria se estancaron a partir de la promesa de créditos por 1.500 millones, que se promocionaron como 2.800 inflando una cifra jamás dispuesta.
Para Roulet “hay que aclarar que nosotros no pedimos ayuda, lo que pedimos es que se cumpla la Ley de Emergencia, que dispone de un fondo anticíclico de 500 millones de pesos, para ayudar al pequeño y mediano productor, sobre todo los que no están bancarizados”. En uno de los artículos, según alude el dirigente se explicita que “el Gobierno deberá salir en ayuda de la producción, relacionado con la merma productiva, a través de tasas acordes a lo que se pueda pagar en un plazo que tenga que ver con el ritmo productivo. Esto indica que tanto en agricultura, como en ganadería y lechería se tiene que hablar de tres a cinco años, porque se tiene que dar un cálculo cíclico de las pérdidas potenciales, dependiendo de la zona en la que se esté”. El reclamo es concreto, “lo que tendría que hacer el Gobierno es dar créditos a tasa razonable, para sectores que llegan a tener una renta del tres por ciento anual, cuando le va bien, sobre el capital invertido, a un ocho por ciento y a unos cuatro años”; y no al plazo de 180 días que se terminaba pretendiendo desde el Ejecutivo, con vencimiento en la nueva apuesta de la campaña, lo que demuestra que “falta lógica y coherencia”. 
Desde Cartez el cálculo de inversión de la campaña es de diez mil millones de dólares, sobre lo cual se sabe ya una pérdida del 30 por ciento, lo cual se tendrá que refinanciar, a través de bancos, por ejemplo, con lo cual tres mil millones de dólares serán muy difíciles de cubrir sólo con 1.500 millones de pesos que se habían expresado como posibles y luego cayeron en el olvido. 
El incumplimiento, que incluye la falta de homologación de los decretos de emergencias provinciales, genera “inquietud” en productores de todo el país, pero sobre todo de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires que fueron afectados por el fenómeno climático que en 20 días debería ser aceptado por la Nación.
Roulet reitera, “no estamos pidiendo más que el cumplimiento de la Ley” 

DETALLES
“Los datos que maneja la Presidente no son reales. La proyección internacional habla actualmente de 46 millones de toneladas de soja, ante los 48 que ella anunció, mientras que va a haber cerca de 21 millones de toneladas de maíz, frente a los más de 22 que había mencionado”. Mal asesorada por quienes aportan a sus discursos, genera una irrealidad que para muchos argentinos, que no tienen contacto con el sector, se transforman en una verdad de un “relato equivocado”.
A esto suma que “decir que el valor del ternero está a buen precio, gracias a la política agropecuaria, no me parece correcto”. Es “indiscutible” que tiene que ver la política, pero por los desaciertos, “porque los 12 millones de cabezas menos que hay en el país, hicieron bajar el stock a un nivel en el que la falta de hacienda tracciona la puja comercial, más que por el buen valor en si”.
Un dato no menor aporta Néstor Roulet. “A causa de la sequía va a bajar un tres por ciento el nivel de preñez. Si bien hay 400 mil madres, esta reducción determinará que haya menos terneros que el año pasado”. De esta manera, “la solución es faenar como en 2011, la más baja desde 1974, con 10,85 millones de cabezas, por el consumo más bajo desde 1921, con 55 millones de kilos per cápita”. Esto también lleva a un incumplimiento de la Cuota Hilton; con una exportación mínima de 260 mil toneladas, que hacen una diferencia de 500 mil toneladas por debajo de lo vendido al exterior en 2006, cuando comenzó el ataque a la ganadería, con una pérdida de 1.500 millones de dólares al año.

HUMORES
Tres asambleas en Córdoba y San Luis, dos en Buenos Aires, la previa de los tamberos en Santa Fe, demuestran que “el productor está viendo que este Gobierno es el del relato, del día a día”.
La improvisación es lo que vale para esta administración. Concretamente el discurso de la señora Presidente es “un relato, a través del que no se quiere bajar el nivel de expectativa de la gente, diciendo que se va a producir mucho, es el caso de la leche. Dijo que estamos produciendo más que en 1998, menos mal. Es un 15 por ciento, del 60 que deberíamos haber crecido; y con lo que hacemos no sabemos donde meterlo”
Roulet conoce de tambos. “En el tema lechero, cómo vamos a trabajar cobrando el mismo precio que el año pasado, por el aumento del siete por ciento de ahora, si tenemos un 28 por ciento de aumento directo en los insumos. No se puede trabajar de esa manera”, sostiene Néstor Roulet ante este Diario, hablando de la obligación moral de producir, pero quien sabe que más allá de los logros individuales, nunca existe una recompensa por la inversión y las apuestas, sino que en el tambo el castigo al productor se da siempre y a través del precio.
En esto, el Subsecretario de Lechería cree que el crecimiento se resuelve con el envío de ocho containers de quesos a China, aunque la expansión de algo más del 11 por ciento en el último año, puso en jaque el procesamiento en todo el país. Faltan decisiones que sean capaces de desencastrar la historia lechera.
No sólo los productores, sino que toda la población está falta de reacción. “Cuando no hay reacción sobre hechos de corrupción, como es el caso de Boudou, Jaime, la tragedia de Once, es porque la gente está anestesiada”. 
Todos estos ataques hacen que la soja sea la que gane la pulseada de la tierra. La falta de apertura real del mercado de trigo le genera una desventaja de hasta 70 dólares por tonelada al productor, ante el exportador, que es el que hace la diferencia como todos los grandes.
Sólo los que están dentro del sector conocen hasta que punto las falacias dichas en el Congreso hieren a las actividades. Desconocer las realidades generan políticas ilógicas en segmentos que precisan avales y lo que tantas veces se dice, previsibilidad, que ayude a crecer, a invertir y a desarrollar el campo, la industria y el comercio de todo el país, de una manera veraz.

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