Sin baja industrial de precios, los tamberos siguen con los bloqueos



Una jornada intensa de negociaciones y proliferación de la interrupción de actividades en las industrias lácteas, tendrá continuidad hoy, por la intención de los productores de conseguir un alza en el pago por litro de leche que tiene los mismos márgenes que hace un año.
Por Elida Thiery (redacción LA OPINION) - Transcurrió una jornada muy compleja en el ambiente lácteo. Este viernes, luego del inicio de una protesta espontánea en Suardi, luego del anuncio de la baja de cinco centavos en las liquidaciones de la leche de junio, desató un bloqueo múltiple de plantas en Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.
En una suerte de relato cronológico se repasarán todos los acontecimientos que incluyen renuncias falsas, mentiras, aprietes y todos los condimentos de la realidad nacional vigente.

 BELLA ITALIA
Y OTRAS MAS

Además de las instalaciones de Verónica y Sucesores de Alfredo Williner en Suardi, la organización de los productores, a primera hora de ayer se instaló, combinando a autoconvocados e integrantes de Federación Agraria Argentina, Sociedad Rural de Rafaela y la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe, y se bloqueó la planta de Williner en Bella Italia.
Era muy temprano y ni el frío intenso que se prolongó por varias horas aminoró la inteción de los tamberos que además de la quema constante de dos cubiertas sumaron una rastra y un rastrillo en el portón de ingreso a la planta.
Fue notorio que no hubo camiones cisterna aguardando sobre la Ruta 70, por lo tanto la materia prima fue derivada, se supone, a los equipos de frío de los tambos cercanos de la empresa.
A esta altura en Suardi, las pérdidas ya se comenzaban a percibir con 24 horas completas de bloqueo de ingreso y egreso de productos.
La convivencia en los grupos fue buena durante toda la jornada, más allá de las diferencias que desde 2008 enfrentaban casi ideológicamente a los “tamberos K”, denominados así por su condescendencia con el Gobierno; y los que permanecieron dentro de la MNPL. Sin embargo, Meprolsafe convocó a una conferencia de prensa en su local de la calle Pellegrini, que se negó a trasladarse frente a la planta.

CAMBIO
La intención de ser visitados por las otras entidades, repitió el modelo de lo sucedido en Suardi el jueves, cuando en un bar convocaban a los productores que iniciaron los bloqueos. Pero ayer no pudieron cumplir con el objetivo y con una amplia demora, Oscar Poi, presidente de Meprolsafe, Darío Dell´Erba, vicepresidente y Marcelo Aimaro, primer vocal, aportaron su visión del tema. El titular reconoció que en la reunión informativa del viernes pasado, por parte de la entidad, para actualizar la realidad del sector “entre los productores no se vio un ánimo de llegar a esta situación”, además del acuerdo entre entidades productoras que el martes tuvo lugar en Rosario, donde se habló del sostenimiento de los precios, el resguardo de la coyuntura y el posible avance sobre una Ley de Lechería, mientras el Estado instrumentaría todas las alternativas para sostener o aumentar el valor de la materia prima, además de mencionarse posibles créditos o compensaciones, poco reales en la situación económica del agotado Estado. Sin embargo, “esto explotó cuando el día lunes y martes, las industrias empezaron a informar sobre las bajas”. La reacción ante la baja de precios fue mucho más de lo esperado por este segmento de representación productiva que se vio sobrepasado por las acciones que tuvieron “un efecto multiplicador”.
Según Poi, “los productores salieron y no van a dar vuelta atrás hasta que no haya una solución. Nosotros pensamos exactamente lo mismo, vamos, un poco, por todo. Las condiciones del mercado están para sostener y aumentar los precios de la materia prima, nosotros ya lo hemos expresado varias veces”, haciendo referencia a la existencia del dinero dentro de una cadena mal distribuida, mientras que “ninguna empresa ha exportado por debajo de los tres mil dólares”, aseguró el dirigente. Además que “a pesar que al consumidor le cueste cada vez más, no hay una caída que genere una sobreoferta en el mercado interno”, señaló sobre los aumentos del siete al 18 por ciento otorgados para los productos lácteos en marzo y el reajuste de siete puntos más en la última semana, lo que da un piso mínimo de aumento en las góndolas del 14 por ciento.
Más allá de la causa de la defensa de los precios al productor, Meprolsafe tuvo inconvenientes de explicar con claridad cuál fue el cambio de actitud que llevó a apoyar esta medida iniciada el jueves y no una similar encarada por FAA el 30 de abril, o las acciones de marzo. “No quiere decir que porque nosotros somos los únicos que nos sentamos con el Gobierno, no vayamos a acompañar a nuestros productores”. Si bien antes los productores reclamaron con los mismos métodos que hoy se pueden ver frente a las plantas, recién ahora existe este aval institucional y la formalización de este sostenimiento. Basando el conflicto en las industrias, “al Gobierno lo tenemos que utilizar para que encuentre el equilibrio necesario para que esto se termine, de una vez por todas”.
Hay mucha mención en contra de la intencionalidad política, sin embargo subyacen otras intenciones detrás de tanto apoyo.
Inicialmente se habla de guardar las formas con los funcionarios que no cumplen con sus obligaciones, para poder en algún momento sentarse a debatir. Pero no es un método que haya dado buenos resultados, instalando la situación en el mismo punto que los que protestan abiertamente desde hace más de un año.
Dell´Erba, comentó, “nosotros siempre hemos sostenido una coherencia que es la negociación a través del diálogo. Jamás nos enfrentamos con nadie, ni con las otras instituciones, ni con la industria, ni con el Gobierno”. Utilizando esta “vía diplomática”, pero respondiendo a los productores, mientras no se encontraron “situaciones terminales como estas”, se apoyó el diálogo y la gestión. Agotadas esas instancias se llega a esta “barbarie”, la de instalarse frente a las plantas, que “es lo más lejano a nuestra forma de gestionar”. “Esto obligará a las partes a acordar algo distinto de lo que hemos acordado ahora”.
Poi asegura que hoy el Estado “no tiene herramientas para obligar a alguien a exportar más, pagar más o menos”. Lamentablemente eso no es así y se puede entender más adelante con el paso de la industria. 

OTRA MENTIRA
En días de mucho automovilismo en la ciudad, el volantazo de Meprolsafe es dudoso. Cambiar tanto las maneras de afrontar el reclamo de los productores, lleva a elaborar muchas conclusiones.
Siendo Roberto Socín, expresidente de la entidad, ahora mano derecha del Subsecretario de Lechería, queda claro que hay algo poco entendible en la actitud. Puede ser el verse desbordados, sin embargo, luego de meses de rumores sobre la inestabilidad de Jorge Videla en el Ministerio de Agricultura, quizá sea una ayuda interna para su salida.
Lo más hilarante de la jornada de ayer fue cuando, una vez más, Videla inventó una situación diversa a la realidad. Muchos recordarán cuando en Mercoláctea negó que la industria no haya cumplido con el aumento del siete por ciento del precio, mientras desde el CIL confirmaban la imposibilidad de encargarse de ello. Ahora bien, el Subsecretario intentó hacer creer a este Diario que había renunciado en el mediodía de ayer al cargo, por estar “muy cansado”. Incluso, brindó falazmente los nombres de sus posibles sucesores, que son los que suenan en los murmullos tamberos para el futuro de la Subsecretaría, tal es el caso de Ider Peretti, que además de ser presidente de la Rural de Morteros, dirige dos entidades de productores creadas por Guillermo Moreno, CAP y la Cámara de Exportadores de Granos; del mismo Roberto Socín, con quien en horas de la noche discutía por temas de poder interno en la división ministerial, e incluso mencionó a Ricardo Garnero, secretario de Meprolsafe y portador de firmes convicciones con la causa. Claro que mientras Videla decía esto, hablaba con productores en los diferentes “piquetes”, así como con los industriales gestionando las alternativas que desde lo más alto del poder económico nacional bajaban para tratar de ordenar el tema.
Superada la supuesta renuncia de Videla; y demostrando la falta de seriedad en una jornada compleja para el sector, llegaron los tiempos de presiones.

 REUNION Y DECISION
En las últimas horas de la tarde, cuando en las concentraciones se sumaba el mayor número de productores, en Buenos Aires, se reunía el Centro de la Industria Lechera. Allí los debates plantearon los números de pérdidas, tanto de materia prima como de divisas y en medio del análisis de posibles alternativas, llegó el llamado que exigió recomponer el precio. Volver a liquidar los cinco centavos que la mayoría de las industrias habían pretendido descontar, bajo la advertencia de no dejar caer las cifras, para evitar medidas mayores desde la Nación que dejaron entrever la palabra expropiación en esta invitación. Fue así que los industriales intentaron sugerir alternativas de compensación, como se había aplicado en años anteriores, pero ante la negativa por falta de fondos de un Gobierno que trata de cerrar todas las canillas de escape, son las empresas las que afrontarán la pérdida que significa seguir pagando lo mismo y en breve afrontar la suba de sueldos que Atilra gestiona para los lecheros.

SEGUIRA LA
PROTESTA

Ya anoche hubo comunicaciones con la decisión entre industriales y representantes de los tamberos. Pero no habrá levantamiento de las medidas.
La intención de los productores es permanecer frente a las plantas, hasta conseguir una suba en los precios. Cobrar un promedio de 1,50 por litro está lejos de poder enfrentar los costos que por la inflación siguen en alza. Tardaron en reaccionar pero los tamberos están muy decididos y así lo expresaron ante quienes pretendieron calmar las intenciones con el sostenimiento de los precios.
La proliferación de los bloqueos seguirá hoy; y la conclusión de la protesta tiene un final difuso, al momento, mientras en muchos sectores ya se planea el desperdicio de materia prima por estar desbordada la capacidad de almacenamiento de la leche cruda.

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