Santa Fe trabaja para sostener a industrias y tambos pyme

El director provincial de Lechería, Abel Zenklusen, habló sobre las estrategias apuntadas a stocks, exportaciones, precios de referencia e incluso la promoción del consumo de lácteos. 


Por Elida Thiery (Agrofy News) - Un hombre de la Villa San José, una pequeña localidad tambera del Departamento Castellanos es en esta nueva gestión de la provincia de Santa Fe el Director de Lechería. Nacido en el campo, veterinario que atendió a las explotaciones de la zona e incluso los tambos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en Rafaela, tanto en el Campo Roca, como en el VMS, el tambo robótico, Abel Zenklusen habló con Agrofy News sobre los principales temas en los que se trabaja para poder avanzar en una de las producciones más características de Santa Fe.
Fue compañero de la facultad del ministro de la Producción, Daniel Costamagna y ese vínculo los acercó para poder trabajar ahora en la función pública, aunque reconoce “no fue una decisión fácil para mí, porque tuve que dejar todo lo que estaba haciendo, pero los desafíos de la vida son así”.
Dejando su propia explotación a cargo de su hija y su esposa, también su tarea privada profesional, reconoce que todos los días sigue aprendiendo sobre la función, los tiempos y las características de cada rincón del estado provincial.
“Desde el inicio estamos trabajando con la articulación público-privada, por eso empezamos con visitas a las entidades del sector primario, secundario y la parte técnica; y después con las reuniones de la mesa lechera de Santa Fe, en las que participaron todas las partes de la cadena láctea, para poder construir una agenda de trabajo”.
El funcionario explicó que aún trabajan en el diagnóstico inicial, para conocer al detalle los números de explotaciones y producción, de todas maneras ya se inició todo lo referente a las capacitaciones sobre la aplicación de tecnología, donde por ejemplo la semana anterior se desarrolló un curso sobre manejo de efluentes, junto con el INTA de manera virtual.
“La intención de este Gobierno es apoyar la difusión de todo tipo de tecnología aplicada a los procesos”, en tanto “lo que más nos preocupa es que la lechería sea eficiente, rentable, competitiva, para poder conservar la mayor cantidad de tambos chicos y medianos, e industrias en la provincia. Este es un tema de hace muchos años en la lechería, porque cuando falta leche todos pueden ir para adelante, pero cuando falta se empiezan a caer porque la rentabilidad es más escasa”.
Zenklusen es realista porque sabe que esta pelea tiene ya al menos cinco décadas, sin muchos triunfos, sin embargo se compromete a “seguir trabajando, escuchando, aprendiendo” e intentando aplicar herramientas disponibles para mejorar al sector en todos sus eslabones.
Lo que entiende el funcionario es que al momento “veníamos en una situación de equilibrio, pesos más o pesos menos. Lo que viene es un panorama complicado y en esto coinciden todos los que analizan los datos del sector, con una previsión de cuatro a seis por ciento de crecimiento en la producción primaria, eso se traduce a mil millones de litros que van a dar vueltas en el mercado, en un mundo con graves déficits económicos donde la demanda está muy complicada”.
La caída del consumo nacional a 180 litros por persona al año es una de las muestras de una situación compleja a mediano plazo. 

Puesta en valor

Desde el Ministerio de la Producción se pretende revalorizar a los lácteos como elemento fundamental de la nutrición, es por eso que junto con la Universidad Nacional del Litoral se trabaja en una estrategia para que el consumo interno comprenda la importancia de contar con estos alimentos en la alimentación cotidiana.
“Esto va más allá de los precios, sino que queremos que se difunda el valor fundamental de los lácteos. Es un trabajo que estamos empezando y que esperamos que con mayor difusión consigamos no seguir deteriorando la demanda”.
Del mismo modo, Abel Zenklusen confirmó a Agrofy News que se va a retomar el programa de la leche Acunar, un programa de asistencia alimentaria social para mujeres embarazadas, madres en período de lactancia y niños desde los seis meses a los tres años. De todas maneras, se seguirá trabajando con la leche social tradicional, para la asistencia de comedores, copas de leche y los sectores más vulnerables. 

Exportaciones clave

El trabajo de la provincia se enfocará también en que “la curva en la baja de la rentabilidad sea lo más suave posible. Es muy difícil controlar al mercado interno, por eso lo que podemos hacer es trabajar sobre la exportación”.
Serán entonces las misiones comerciales virtuales una de las herramientas de las cuales valerse, en un trabajo de diagnóstico junto con la Secretaría de Comercio Interior. Las empresas que ya venían trabajando en la exportación expusieron su situación la semana anterior y luego en un encuentro con las pymes que tienen intenciones de salir de nuestras fronteras se pudo trazar un mapa para poder abrir nuevos mercados, con asesoría del Senasa y la Asal. “Hay mucho para hacer, es un proceso que podría demandar de seis meses a un año, pero peor es no intentarlo”, explica Zenklusen sobre las firmas que no tienen experiencia previa, no sólo en las ventas, sino en las exigencias de los potenciales compradores, e incluso en los productos disponibles.
Santa Fe apuntará al comercio regional, a los países limítrofes.

Garantizar stocks

Mientras se puedan poner en marcha todas estas estrategias, ya se comenzó a trabajar en la manera de disponer fondos para que las empresas pyme puedan producir y stockearse, para soportar en tiempos de baja de precios.
En Santa Fe el relevamiento indica que las industrias tienen entre 40 y 50 por ciento de capacidad ociosa para tener stocks de leche en polvo, sin embargo hay que tener una forma de financiar ese gasto extraordinario. “Hay varias ideas para darle forma, se podría usar el mecanismo de los warrants, para que el producto sea la garantía del préstamo. Estamos analizando todas las formas para hacer más sostenible a la actividad”, explicó Zenklusen.

Sosteniendo la referencia

Finalmente, abordamos el tema de los precios de referencia, esta modalidad que la provincia de Santa Fe estableciera en 2009 para tener una idea formal de la capacidad de pago sobre la materia prima estandarizada. Con una publicación reciente, sobre los precios de abril, donde la dispersión del promedio de pago al tambo y el valor de referencia tuvo unos cuatro pesos de diferencia (más de 18 pesos pagados y más de 22 en el valor de referencia), es entendible que algunos sectores de la cadena de valor vuelvan a cuestionar al sistema y sus resultados.
“Por el sistema de cálculo surgió una diferencia amplia en el resultado. Algunos nos preguntaron sobre el sistema y lo que podemos decir es que la fórmula que se utiliza para calcular el precio de referencia de la leche de referencia, había sido chequeada en 2018 por la UNL, para obtener el valor relativo del litro de leche”, destacando el Director Provincial de Lechería a este dato siempre controversial en la cadena, como “un dato que no siempre es el indicativo del verdadero valor que se paga al productor.
En este análisis se involucra la distancia que genera la leche que no se paga en blanco, la influencia de las bonificaciones a la hora de pagar la materia prima y en definitiva, “tenemos que seguir estudiando y avanzando para ver de qué manera podemos hacer que los sólidos tengan una mayor participación en el precio final, por eso se debería volver a evaluar la forma de calcular el precio de referencia y si hay que hacer algún retoque en la fórmula”.
Mientras tanto, “vamos a seguir informando el precio del litro de leche de referencia, que es un promedio orientativo, lo que confunde son los sólidos, porque en muchas fábricas tienen precios orientativos, pero el pago siempre surge de los litros”. El trabajo es evolucionar hacia un pago real por composición, una eterna lucha sectorial que hoy tiene que darle batalla a un 40 por ciento de bonificaciones.
Al momento el mix de productos de referencia no se va a trabajar, para poder enfocarse en el debate central de la lechería que se evidenció en el “acta de San Francisco” de 2002 y sobre lo que aún la liquidación única no puede imponer su existencia fundamental.

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