Falleció el fundador de Ramolac

Celso Peiretti, fue un gran emprendedor industrial de Ramona.


Por Elida Thiery (Rafaela
Noticias) - A través de la comunicación que realizara la empresa láctea Ramolac, se supo en esta jornada la triste noticia del fallecimiento de Celso Peiretti, 
socio fundador de la firma, emprendedor que apostó a su localidad a lo largo de sus 88 años.
Su padre, Antonio Peiretti, había sido el encargado de la cremería que "The River Plate Company" tenía en Ramona, luego de su experiencia en otra planta similar de Presidente Roca. Ya para 1940 se había formado la cooperativa La Ramona, de la que pasara a ser encargado.
El 1 de junio de 1950 Dante, Orlando y Celso Peiretti emprendieron con otros socios su propio camino al adquirir la cremería "La Confianza" que había pertenecido a una cooperativa que se remataba. Comenzaron produciendo crema y caseína, contando solo con una desnatadora de leche, un tanque, un motor y una caldera, para procesar 2.500 litros diarios. Con inversiones para producir quesos, trabajaban para La Paulina y más adelante con la escisión de un socio comercializaban los productos con la marca Carlitos.
Con el crecimiento en segmentos como el transporte y la expansión en la región, avanzan sobre la producción de dulce de leche y manteca, ya en los años ´70, mientras que en el año 1979 se conforma finalmente Ramolac, un nombre elegido por la primera esposa de Celso. Con el correr de los años comienza la tecnificación, las mejoras y ampliaciones edilicias.
En 1998 falleció Orlando y allí quedó Celso a cargo de la empresa, con la intención de seguir trabajando y progresando, con la incorporación de equipos de pasteurización, homegenización y posteriormente ya en el inicio de los 2000 con la compra de equipos de secado. A partir de 2012 comenzaron las exportaciones de leche en polvo a China y posteriormente con otros productos a países limítrofes, expansión que continúa hasta estos días con una tarea muy importante en los criterios ambientales, a lo largo de todos los procesos.
"No abandonen, porque siempre vienen momentos mejores. Para todo hay una solución, hay que aguatar los momentos malos y aprovechar los buenos" es la frase con la que lo recordaron hoy los integrantes de su familia y de la empresa que construyó con un gran vínculo tendido a cada uno de sus empleados.
La familia Peiretti es un ejemplo del emprendedorismo que caracteriza a nuestra región y Celso Peiretti figura del empuje que hizo grande a una empresa.

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