Argelia atraviesa una escasez de leche fluida

Esto se da luego del recorte de importación de leche en polvo que genera largas filas para poder conseguir un sachet subsidiado por una población en extremo pobre.

Por Elida Thiery - Argelia es uno de los principales destinos de las exportaciones de leche en polvo argentina.
Si bien durante 2020 tuvieron los stocks completos, es preciso analizar que durante la pandemia reportan 106 mil casos positivos, casi 2.900 muertos, con 42 millones de habitantes, pero que en su mayoría tienen un nivel de vida muy bajo y dependen de la ayuda estatal para poder sobrevivir.
En 2020 la tasa de inflación alcanzó los 2,4 puntos porcentuales, con un alza de los bienes alimenticios del 0,2 por ciento (industrializados subieron 1,07% y productos frescos 0,7%), las manufacturas 5,35%.
Si bien esos números nos parecen aceptables, porque están por debajo de nuestro rango mensual habitual, algo que nos une es que el desmanejo político hace que la concepción de “enemigos externos” constantes no permitan una evolución consistente desde el corazón de Africa.
Enfocándonos en las leches particularmente, el alza fue del uno por ciento anual, sin embargo el mayor problema estuvo en la provisión.
Desde la Oficina Nacional Interprofesional de Leche sostienen que el suministro de leche en polvo a las lecherías es suficiente, los productores sostienen que las cantidades que les derivan satisfacen las necesidades, sin embargo el presidente de le Federación Nacional de Distribuidores de Leche, Farid Oulmi, afirma que “la crisis de la leche la provocan las lecherías. Los distribuidores llevan hasta siete mil litros y solo venden 20 litros a los gerentes de los cafés, o solo dos cajas”.
Con una producción local ínfima a partir de 250 mil vacas en todo el país, la dependencia de la importación es absoluta, ya que la leche en polvo se diluye y se envasa para su posterior distribución en sachets.
En estas semanas y a pesar de la promesa de ONIL de tener suficiente stock hasta este primer mes del año, no se pueden evitar las largas filas para poder conseguir un litro del alimento básico. Esas compras insumieron 1.250 millones de dólares para hacerse de 232 mil toneladas de leche entera en polvo y 167 mil toneladas de descremada, que en teoría se transformaron en 72 mil litros diarios ya diluidos.
Con una temporada de pesca muy escasa, la devaluación de la moneda nacional, el recorte de la asistencia alimentaria se ve en las calles y se percibe en la cancelación de la demanda internacional de productos.


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