Productores inundados pedirán obras a Santa Fe

En una reunión que se llevará a cabo el próximo miércoles se pedirá el inicio de los trabajos sobre el “Bajo Peretti” para aliviar a una importante región del Departamento Castellanos que sigue inundada. 

Por Elida Thiery (Agrofy News) - Hay que remontarse a 2007, a aquellas grandes inundaciones que anegaron a todo el Departamento Castellanos de Santa Fe para empezar a entender a dónde surgen los reclamos que la semana próxima volverán a llegar a la capital provincial.  
De aquellos primeros mapeos que se hacían y que generaban los pedidos iniciales para una mejora en la canalización del Vila-Cululú, por las localidades que une el curso de agua, debieron pasar las inundaciones de 2015, 2016 y 2017, en una serie de veranos que se llevaron con el agua a muchas producciones y tambos, con el dolor de reclamos que nunca terminaron de generar el efecto logrado. 

El entonces gobierno de Miguel Lifschitz lograba que la Nación dispusiera fondos para llevar adelante la obra  de 102,7 kilómetros incluyendo la cañada Sunchales, con más de 28 puentes, entre otras obras de arte que beneficiarán a más de 300 mil hectáreas urbanas y rurales, en los departamentos Castellanos y Las Colonias. Lo que se licitara a mediados de 2018, sigue con los trabajos y aún no hay un fecha de conclusión concreta, luego de una inversión que supera los 670 millones de pesos. 

Pero eso es un destino para mucha agua, que corre por canales alternativos menores que no están recibiendo mantenimiento. 

Un año de sequía anticipaba que cuando las lluvias curen a la tierra agrietada, serían muchos milímetros los que habría que esperar y así fue. 

En lo que va de 2021 el acumulado supera ya en la zona de Rafaela, en el centro-oeste de Santa Fe, los 350 milímetros, con la última semana de enero acumulando más de 200 milímetros  en pocas horas. Fue el pasado sábado que con más de cien milímetros una vista aérea de la región vuelve a ofrecer sobre tierras de calidad 1, una imagen triste de un gran espejo de agua. 

Por un Bajo 

 

Se calcula que a este jueves sigue habiendo entre siete y ocho mil hectáreas bajo agua, inundando campos que se destinan a la producción de granos, cereales, ganadería y varios tambos. 

Para los productores la solución es una sola, que se lleve adelante el proyecto hídrico del Bajo Peretti, un curso natural de agua que nace al norte de la localidad de Aurelia y termina en el distrito Rafaela, sobre la Ruta Nacional 34 con un cruce que ya está estimado en los trabajos de transformación en autopista de la misma, incluyendo la circuvalación a Rafaela que se denomina como Variante. 

El Bajo tuve múltiples presentaciones ante la Provincia y la Nación en estos últimos cinco años y constan en el proyecto ya todas las firmas correspondientes a los permisos de paso por los diferentes campos, a lo largo de 16 kilómetros. 

Luego de nuevos reclamos, los productores consiguieron una reunión para el miércoles próximo a media mañana con el secretario de Recursos Hídricos, Roberto Gioria, de manera presencial, donde se acercarán las inquietudes de productores que corresponden al Comité de Cuencua Romero-Corralito y a las localidades de Presidente Roca y Villa San José. 

El pedido será concreto, llevar adelante la obra y también solicitar la limpieza de las márgenes de la Ruta 13 hasta Saguier, una ruta que debería estar pavimentada desde el empalme con la Ruta 70 hacia el sur, pero en administraciones anteriores sólo se logró la obra hasta la localidad de Egusquiza. 

 

En la zona de Vila 

 

Un poco más al norte del Departamento Castellanos, al sur de Vila y en el límite con San Antonio y Santa Clara, un canal secundario construido en 2013 que desagua en el Canal Vila-Cululú, presenta una situación es similar. 

El trazado interno era originalmente de tres kilométros, a lo cual le anexaron luego dos extensiones, de cuatro y tres kilómetros respectivamente, en sentido sur a norte, a donde se descarga el agua que proviene del límite interprovincial con Córdoba y de la localidad de Santa Clara, que no es atendido por el Comité de Cuenca de la zona. 

En el lugar, desde 2012 se sufren con mucha recurrencia las inundaciones, que entre 2015 y 2017 generaron el cierre de muchos tambos, con gran influencia de las malas decisiones de la ingeniería en la transformación en autovía de la Ruta Nacional 19 que une a la ciudad de Santa Fe con Córdoba. 

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