Pico histórico de precios en los lácteos internacionales

La subasta electrónica que marca el ritmo del sector trepó 15 por ciento en general y 21 por ciento en particular para la leche entera en polvo, que terminó la primera ronda de maro con 4.364 dólares por tonelada. 


Por Elida Thiery (Agrofy News) - Ninguna estimación pudo anticipar los precios de los lácteos que este martes sorprendieron a partir del evento 279  del Global Dairy Trade, que se resolvió en 2:53 horas, con 180 participantes y un total de 25.554 toneladas vendidas.
La subasta electrónica que organiza cada dos semanas la mayor cooperativa láctea del mundo, Fonterra, tuvo en este segundo día del mes un crecimiento inusitado saltando 15 por ciento en positivo y promediando la tonelada de productos en 4.231 dólares.

Sin precedentes y marcando la octava alza consecutiva, el crecimiento representa el valor más alto en los últimos siete años, llegando a los 1.346 puntos, que no se alcanzaban desde el 4 de marzo de 2014, seguido esto por una depreciación que tocó los 514 puntos el 4 de agosto de 2015, con una recuperación que fue muy lenta y que ahora no puede evitar la sorpresa por el salto numérico.

Si bien el espasmo no permite entender un comportamiento constante hacia adelante, a pesar de la demanda sostenida de Asia con China en el eje, se entiende que el comportamiento óptimo para el mercado mundial se prolongaría durante el año, a modo de rebote luego del impacto de la pandemia, el encierro y los cambios en el consumo.

Con un pico de producción ya atravesado en Nueva Zelandia, que es el principal exportador mundial, es de suponer que el sostenimiento de los valores sea posible, con una demanda constante.

Precios

Sin dudas la Leche Entera en Polvo fue la gran impulsora de los valores generales con un incremento superlativo del 21 por ciento, llegando a los 4.364 dólares por tonelada.

La Manteca es otro de los productos estrellas de este martes con un incremento de 13,7 por ciento en su valor, llegando a 5.826 dólares, generando un comportamiento remarcable que se continúa desde hace cinco meses y algunos analistas la ponen al nivel del bitcoin, por su apreciación constante.

El precio de la grasa anhídrida completó el podio de los lácteos más valorizados con un alza de 7,4 por ciento, llegando a 5.929 dólares. En tanto, la lactosa fue un 4,9 puntos más cara en la subasta de hoy (U$S 1.278).

La Leche Descremada en Polvo sumó 3,5 por ciento, superando un techo y quedando en 3.302 dólares por tonelada. Finalmente entre los positivos, el queso cheddar ganó 1,3 por ciento, hasta los 4.280 dólares.

Sin ofertas de suero dulce en polvo, la manteca en polvo se contrajo 0,3 por ciento y quedó situada en 3.144 dólares.

 

Impacto

 

Claro que esta es una buena noticia para la lechería global, pero para la Argentina en particular. En medio de una crisis de precios, de topes en el valor de los productos, de devaluación de la moneda, poder compensar al mercado interno con precios internacionales debería ser por demás positivo, sin embargo, nadie termina de sonreir por completo.

Para los productores esto puede ser un “veranito”, una racha positiva que termine deprimiéndose pronto, tal como sucediera hace casi siete años. Además la producción primaria nunca termina de sentir el impacto de estos incrementos, pero sí lo hacen cuando las cifras van para atrás.

En la industria, quienes exportan lo reciben con brazos abiertos y esperando poder cerrar negocios en las próximas semanas para fijar valores y compensar tiempos complejos en una Argentina revuelta. Por otra parte, quienes tienen comprometido su negocio con el mercado interno y destinan una proporción menor a las ventas externas saben que no podrán disfrutar de las mieles de los tiempos de alza.

Por otra parte, se frotan las manos en Atilra, ya que estaban iniciando pedidos de mejoras salariales en un marco de altísima inflación y con esto multiplicarán las demandas de forma exagerada, aunque el incremento sea temporario y no se termine de recibir el impacto en las arcas industriales.

Agrofy News contactó al titular del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina para conocer una mirada numérica sobre esta novedad.

“Estos datos nos sorprenden totalmente. Normalmente el NZX, el mercado de futuros de Nueva Zelandia, viene previendo unos días antes lo que puede pasar en el GDT. No había subas tan altas, tan importante, en el horizonte del NZX más allá de los 3.700 dólares. Es por eso que estos 4.364 dólares sorprende totalmente”.

Jorge Giraudo advierte que hay que analizar en días sucesivos las causas reales de estas cifras, teniendo en cuenta los volúmenes, si son los valores recomponiendo stocks y si en dos semanas se consolida la tendencia.

“Valores de esta envergadura generan una distorsión importante, muy grande, en las relaciones de mercado interno y mercado externo, quedando esto súper potenciado en un mercado como la Argentina que tiene control de precios en los lácteos, que es un amortiguador adicional al que puede haber en otros países. Esto va a generar una gran diferencia entre aquellos que necesitan materia prima para destino interno y los que necesitan mercadería para mercado externo, poniéndolos en un plano diferente”.

Además hay que considerar que se camina hacia un pico estacional en el mes de abril, donde el factor climático será clave. “No hay que aventurarse a mirarlo esto muy firme o consolidado, hasta que no se dé la subasta de mediados de este mes, para ver cómo esto se mantiene y como se acalla el ruido en toda la cadena”.

Claro que viviendo en estas tierras las sopresas negativas siempre pueden llegar y la desconfianza sobre retomar políticas destructivas de otros tiempos de precios altos en la lechería, con nombres repetidos en la política sectorial hacen que se huelan ideas negativas, que deberían ser acalladas con cordura, algo que no se consigue habitualmente en este entorno y mucho menos en el sector.

Aún con precios altos, con buenas noticias que celebran nuestros competidores, la cadena lechera argentina no celebra sino que transita con cautela un momento de indudable crisis nacional y sectorial.

El tardío carnaval de la lechería internacional puede que no tenga a toda la alegría en Argentina, por razones históricas, por errores constantes y por pesadillas recurrentes.

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