Mejoran precios internacionales y se alejan de los tamberos argentinos

Por Elida Thiery - Este martes, un nuevo salto en el Global Dairy Trade volvió a sorprender con todos los productos en positivo y una recuperación que lleva a la cartera de lácteos al mismo nivel que en marzo pasado, tapando el hueco que tuvo su momento más complejo en agosto.
La subasta electrónica de Fonterra creció 4,3 por ciento en su edición 295, llegando al máximo en ocho meses, con un promedio por tonelada de 4.207 dólares. Esta es la quinta suba quincenal en seis eventos, con lo cual se consolida la tendencia a subir el precio a los tamberos que proveen de materia prima a Fonterra, que pasaría a pagar hasta 8,90 dólares por kilo de sólidos, superando en diez centavos a la cifra récord de la temporada anterior.
La mayor cooperativa láctea del mundo pronosticó un rango de precios de la leche para la temporada 2021/22 de entre $ 7,90 y $ 8,90 por kilogramo de sólidos lácteos, con lo cual serían unos 13 mil millones de dólares los que circularán por las regiones productivas de las islas menores de Oceanía, consiguiendo una consecuencia directa en la economía de ese país.
En casi tres horas se vendieron 29.915 toneladas de productos, entre 113 compradores y se confirma la tendencia de una demanda sostenida para alimentos de alta calidad, con proteínas como protagonistas y con la continuidad del norte de Asia como principal destino de los productos.
El precio promedio de la leche entera en polvo subió 2,7 por ciento a 3.921 dólares la tonelada, por lo tanto los pronósticos ya la vuelven a ubicar por sobre los cuatro mil dólares en los próximos eventos.
Algunos analistas explican que a pesar de las presiones de la capacidad de envío que afectan a los mercados mundiales, por la falta o concentración de containers para ciertos segmentos o entre países, los volúmenes de exportación de lácteos están demostrando ser resistentes y que pueden compensarse con precios, ya que en Nueva Zelandia en septiembre se contrajo cuatro por ciento la producción y eso es lo que también impulsa valores, abriendo oportunidades en otros destinos.
Argentina está expandiendo su producción, pero con precios pausados para la producción, con lo cual se puede empezar a revertir la tendencia. A todas estas mejoras, los tamberos argentinos no las van a notar, por el sencillo motivo del marco en el que transita estas semanas el sector.
En una primavera que viene con más agua que la esperada, revirtiendo los primeros indicios de “Niña”, la expansión de la producción primaria es hoy una realidad, sin embargo, el tope de Precios Congelados que pone el Gobierno impedirá una mejora en el pago que las industrias hagan a los tambos.
Además se renegocia aún la paritaria de los trabajadores lecheros, por lo tanto, son todas variables que restringen las posibilidades de suba de precios para los productores que ya llevan dos meses de congelamiento y sin la necesidad de tener a un Secretario de Comercio Interior controlando en los corrales.
Parece inevitable que se achique la lechería, a pesar que las cifras del último año marquen otra tendencia, pero sin perspectivas de mejorar exportaciones, de ampliar el mercado interno, no vale la pena producir más leche y transformarla en alimentos diversos.

Los otros productos

Salvo por la manteca en polvo, que bajó -3,8 por ciento (3.513 dólares), el resto de los productos fueron positivos, liderando la suba el queso cheddar con 14,1 por ciento (5.058), seguida por la leche descremada en polvo 6,6% (3.627).
El ordenamiento descendente siguió con la manteca que se situó en 5.350 dólares (4,7%), la grasa anhídrida 6.384 dólares (4,2 por ciento); y finalmente la lactosa con 1,6 por ciento, llegando a 1.272 dólares.

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