En Córdoba construirán el primer tambo estabulado y robotizado de una escuela

Será para la formación de alumnos de la Escuela Superior Integral de Lechería de Villa María, a partir de un acuerdo con el INTA. Un galpón con el sistema compost barn contaría con un robot para 60 a 70 vacas y una fosa para anexar la capacitación tradicional, a partir de una inversión de 650 mil dólares que estaría terminada para fines de 2022. 

Por Elida Thiery (Agrofy News) - Este lunes por la mañana se anunció la firma de un acuerdo entre la Fundación Cultural de Profesores y Amigos de la Escuela Superior Integral de Lechería de Villa María y el INTA, para la construcción y puesta en marcha de un tambo estabulado, robotizado y sustentable, con fines académicos, productivos y de servicios.
Alfredo Gadara, vicepresidente de FUNESIL fue el encargado de presentar los lineamientos generales del proyecto que ya comenzó con las primeras tareas de construcción en el campo de prácticas institucionales ubicado en la localidad de Ramón J. Cárcano, unos 15 kilómetros al sudeste de Villa María.
Con la presencia de diferentes instituciones y empresas ligadas al sector productivo y lechero, la ciudad celebró un nuevo logro de entendimiento. “Este es un proyecto de trabajo que se ha institucionalizado hace unos días y toma dinamismo. Es la forma que pensamos para relanzar a la escuela de lecheria como tal, como oferta educativa”, comenzó explicando Gadara sobre el Plan Estratégico que fina los nuevos objetivos para que la escuela siga creciendo y dando respuesta a las nuevas necesidades sectoriales, a la demanda de mano de obra calificada en industrias y tambos.
En el vínculo con el INTA que hace cuatro décadas había instalado una ordeñadora en su campo de Cárcano, ahora tomará forma este proyecto de tambo confinado, con ordeño voluntario y toda la tecnología de la nueva lechería, para capacitar y actualizar al personal que está en el sector y a los futuros profesionales, que son los chicos que están estudiando ahora.
A la inquietud de Funesil, el INTA le dio forma y lo adecuó utlizando herramientas de vinculación interinstitucional, que ya tiene la firma de la presidente del organismo Susana Mirassou, siendo esta instancia la más inmediata, pero que intenta hacer crecer este nexo, además de contar con el apoyo del Ministro de Agricultura de la Nación y del director Nacional de Lechería, Arturo Jorge Videla, que es villamariense. 
La escuela tiene sus vacas, que ahora esperan ingresar a fines de 2022 al galpón con el sistema de cama caliente (compost barn), habiendo dejado el tambo arrendado en el que estaban, para poder producir, pero también generar ensayos y prácticas, disponiendo de un robot para el ordeño voluntario de 60 a 70 vacas en total, pero también una pequeña sala con fosa para la formación más tradicional. La planificación incluye una planta de tratamiento de efluentes y todas las condiciones estimables para el confort animal.
“Cómo institución nos debemos desde el origen al sector productivo”, sostuvo Gadara, remarcando que la inversión trepará a los 650 mil dólares, que se financiarán con bancos privados y públicos, comenzando por el análisis de la solicitud que está haciendo el Banco de Córdoba, que será parte del apoyo que precisa esta “trayectoria, para llegar al destino final”.
“A finales de 2022 podríamos estar inaugurando, porque ya se está avanzando con las obras para convertirnos en la única escuela de lechería que tenga este tipo de unidad de práctica, al menos en América Latina”.
Juan Cruz Molina Hafford, director del Centro Regional Córdoba del INTA destacó que en este emprendimientos “hay una buena práctica institucional y tenemos que escalar a una nueva etapa”, en la que la confianza es fundamental para agregar valor y reposicionar a ambas entidades.
“El ordeño voluntario cambió el paradigma de la lechería” y “la identidad de Villa María es la lecheria”, es por eso que la ciudad no reniega de su origen pero entiende la necesidad de evoluciónar, “sumando desde las partes hacia el todo una nueva mirada, para formar a los jovenes. Este convenio es el que más desafío genera en términos de generar valor, además de los otros 40 firmados en otros sectores durante este año”, por lo que todos los protagonistas del anuncio pidieron acompañamiento para seguir avanzando, incluído el presidente del Concejo Delibertante a cargo de la Intendencia, Ing. Pablo Rosso.
Finalmente, el ministro de Industria cordobés, Eduardo Accastello habló de responder a “una nueva matriz productiva”, para que “todos los organismos que conforman el ecosistema agroindustrial de Córdoba, puedan duplicar el producto bruto regional en diez años”, en el que está incluida la lechería, que necesita “confort animal, genética y capacitación de recursos humanos. El avance de la tecnología requiere acompañamiento en la capacitación, pero también la mejora de la infraestructura para retirar la leche”.
Por eso considera a esta “una obra generadora, por el avance la articulación entre producción, tecnología, e industrializacion”, siguiendo con la intención de “acompañar a los pioneros”.
Accastello recordó que durante su intendencia en Villa María se creó el cluster sectorial, para mejorar las condiciones de la producción primaria, pero ahora “el próximo desafío es ir a una plataforma de venta Córdoba, para mejorar los precios de los productores. La renta se la quedan las asimetrías en Buenos Aires, en la especulación, hay una diferencia sustancial con el trabajo y en Córdoba elegimos al trabajo”.
El Ministro fue consultado por Agrofy News sobre este idea de generar una plataforma logística de venta. “Hoy quien determina los precios es la intermediación en Buenos Aires y eso hace que el sector lechero pierda una gran oportunidad de fortalecerse, porque se trabaja para darle fuerza al especulador, al que no tiene empleados, al que no trabaja, al que hace de la lechería un comercio para financiar a los supermercados”.
Accastello explicó que “la idea de la plataforma logística de venta Córdoba es tratar que el sector de la lechería en el que el productor cobra 32 pesos por litro de leche y el industrial mil por el kilo de queso duro, para mandarlo a Buenos Aires y que vuelva a la góndola cordobesa y que el consumidor pague tres mil, estamos buscando que productores e industriales puedan restarle a la especulación”.
Si bien hay varias ideas para su implementación, el inicio estaría dado en “terminar con la estrategia de los supermercados de comprar los lácteos y pagarlos cuando quieren ellos a las industrias. Queremos que eso no suceda, para que el precio que estaría más bajo que ahora lo establezcan los industriales y los tamberos, pero no la cadena de especulación que existe hace muchos años en Buenos Aires y perjudica a quienes trabajan y producen en el interior del país”.

Escuela, fábrica y laboratorio

En 1942 la ciudad  cordobesa de Villa María veía surgir al Instituto La Santísima Trinidad y ya para 1967 se generaba como respuesta a las necesidades educativas de la comunidad la terminalidad del bachillerato técnico lácteo, que hoy es la Escuela Superior Integral de Lechería (ESIL), pero que desde 1980 tiene condición de tecnicatura en lechería y alimentos, que puede continuarse en la Universidad de Villa María para obtener el título de Ingeniería en Alimentos. Del mismo modo, el ciclo secundario puede concluirse con los títulos terciarios de tecnicatura superior en gestión de la producción agropecuaria y la tecnicatura superior en industrias lácteas.
Además del tradicional edificio céntrico, donde se cursan los niveles inicial y primario, en lo que era un viejo predio del ferrocarril, en el que se conservan galpones construidos por los ingleses en 1905 funcionan además del ciclo secundario los laborarios y también la industria a escala donde se forman los alumnos, pero también donde se producen lácteos que llegan al consumo zonal.
Agrofy News realizó el recorrido por los espacios de taller, donde además de la panadería y los laboratorios de formación, se establece una planta industrial a escala que procesa unos tres mil litros de leche cruda por día, que es conocida como la planta piloto, donde trabajan de forma fija unas diez personas que guían las prácticas de los alumnos de los últimos dos años del secundario.
Los productos tienen la marca Esil y una amplia variedad con quesos untable, blando, port salud, cuartirolo, mozzarella, tybo, pategras, untables, además de helados, dulce de leche, crema, leche en polvo y leche en sachet.
Cabe destacar que además de leche de vaca, la planta también tiene producción de lácteos de cabra y oveja.
Funesil cuenta con laboratorio propio, para poductos alimenticios en general, que brinda servicios a terceros, pero especialmetne en el sector lechero está habilitado por INTI como arbitral en casos de conflicto entre productores e industria, pero también por Senasa para el análisis de agua y efluentes. Una ampliación del laboratorio se habilitará en el primer trimestre del año entrante.

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