El Gobierno aumentó retenciones de harina y aceite de soja

El decreto se publicó esta mañana en el Boletín Oficial. Un nervioso Julián Domínguez se desligó del control de la medida. El sector agropecuario endurece su postura y se encaminan los reclamos activos.

Por Elida Thiery (Rafaela Noticias) - El domingo pasado el Gobierno determinaba el cierre del registro de exportaciones de harina y aceite de soja abriendo a la medida que se concretó este sábado por la mañana, se aumentaron los derechos de venta al exterior de 31 a 33 puntos porcentuales para esos dos productos.
A través del decreto 132/2022 se determinó la creación de un fondo fiduciario público, que se denomina “Fondo Estabilizador del trigo Argentino”, “con el objetivo de estabilizar el costo de la tonelada de trigo que compran los molinos argentinos”.
En el formato que más le gusta al Gobierno, “será conformado como un fideicomiso de administración y financiero” que será suscripto por el Ministerio de Desarrollo Productivo y una entidad pública bancaria. Será la Secretaría de Comercio Interior será la responsable del mismo.
El Fondo estará compuesto por los recursos resultantes de la modificación temporal de los derechos de exportación en virtud de la aplicación del Decreto N° 131/22”.
La medida está firmada por el presidente, Alberto Fernández y llamativamente por su Gabinete, Juan Luis Manzur, Eduardo Enrique de Pedro, Santiago Andrés Cafiero, Martín Guzmán, Matías Sebastián Kulfas, Julian Andres Dominguez, Alexis Raúl Guerrera, Gabriel Nicolás Katopodis, Martín Ignacio Soria, Aníbal Domingo Fernández, Carla Vizzotti, Juan Zabaleta, Elizabeth Gómez Alcorta, Jaime Perczyk, Tristán Bauer, Daniel Fernando Filmus, Claudio Omar Moroni, Juan Cabandie, Matías Lammens y Jorge Horacio Ferrares.

Domínguez, nervioso

Fue después de las 11 de esta mañana que en una conferencia de prensa convocada anoche y transmitida por el canal de YouTube del Ministerio de Agricultura, Julián Domínguez se presentó con su gabinete para intentar explicar una medida que venía negando.
Mordiéndose los labios, leyendo sus palabras, levantando poco la mirada y en múltiples oportunidades repitiendo conceptos escritos trató de convencer que el Decreto que vuelve atrás supuestamente de forma temporal a lo definido en octubre de 2020 es una suspensión transitoria que eleva dos puntos las retenciones a dos subproductos de la soja.
La medida sumaría unos 430 millones de dólares, para contener los precios del pan y los fideos en el consumidor final, hecho que no sabe cómo explicar Domínguez que realmente logre ese efecto.
Siempre aludiendo a la determinación del Presidente, el Ministro habló de “estabilizar a valores prebélicos”, e incluso “desacoplar precios argentinos de los internacionales”, en una estrategia que podría “cuidar a los consumidores” y “que no perjudiquen a la producción”.
Reconoce que en el país “los productores han provocado una cosecha récord de trigo” y que lo mismo iba a suceder con el maíz si no hubiese ocurrido la sequía. Por eso sostiene que “todos los esfuerzos de este Ministerio van en esta dirección, generar confianza y previsibilidad”, porque cree que al anunciar que se abren los registros de exportación de trigo por ocho millones de toneladas de trigo más, de la campaña que viene, es suficiente como para que todos decidan salir a sembrar, sin que medie otro cambio de políticas en el medio.
Lo que tampoco pudo explicar es cómo se puede ajustar la medida si esta semana la caída de los precios de la soja estuvo en el órden de los 44 dólares y eso si afecta a la producción.
Pero Domínguez siempre tiene el facón bajo el poncho y sugirió que como la industria le cobra a todos el 33 por ciento de retenciones, para después definir si exporta el poroto o algún subproducto, “apelo a la solidaridad y al sentido común de quienes conducen esas empresas” porque en medio hay “razones justas y de razonabilidad”, ya que “a la medida la tomamos pensando en el bien común y de la nación”.
No pudo explicar que pasó con el anterior fideicomiso triguero en el que venían trabajando desde diciembre y siempre con una excusa exógena, redujo esta decisión que se presenta ahora como temporal a “un problema que tiene la humanidad”, lo que no parece entender es que las retenciones son constantes en Argentina y que es este Gobierno el que las subió y abandonó un esquema de contracción. Tampoco pudo defender la situación de ilegalidad del impuesto, tal como lo hacía durante los días de Expoagro.

Reclamos y movilizaciones

Hace algunas horas la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina emitió un comunicado en el que rechaza la suba de derechos de exportación explicando que es una “medida primarizante que atenta contra la industrialización del poroto”.
Indicando que no se quisieron aceptar otras alternativas para un mayor ingreso de dólares al país, “esta medida es una clara indicación que el Gobierno desincentiva las exportaciones, y castiga el empleo industrial, particularmente de las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires”.
Abordando la ilegalidad de la decisión por haber vencido el régimen impositivo con el presupuesto que no fue aprobado, ahora esto debería ser aprobado por la Comisión Bicameral del Poder Legislativo, por lo tanto no se descarta una presentación judicial de no revertirse.
“Atender la crisis de precios internacionales que impacta sobre la población argentina es una obligación del Estado y de las empresas, pero atacar la industria nacional ajena a esta situación es el peor de los caminos”concluyeron.
Rafaela Noticias consultó a Jorge Chemes, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas por los pasos a seguir por parte de las entidades de productores y la decisión es clara, obedecer a la voluntad del eslabón primario.
Días atrás el Consejo de CRA definió “apoyar todos los productores que vayan haciendo todos los productores en el interior del país, perfilando hacia una movilización nacional, si es que así se va definiendo”. Esto responde a encuentros que se vienen realizando desde la semana anterior y que cobran fuerza durante este fin de semana, principalmente desde los movimientos autoconvocados.
Hemos pedido una audiencia a todos los presidentes de bloques de la Cámara de Diputados y Senadores de la Nación y podría ser el próximo martes a la tarde y estamos teniendo buena respuesta, queremos que en una misma reunión estén todos”, explicó.
Lamentablemente desde el Ejecutivo no entienden que no hay confianza en ningún segmento cuando quienes deciden faltan a su palabra, mienten o engañan. La realidad se complica cada vez más y por las propias decisiones de este Gobierno.

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