¿En qué temas trabaja Contigiani en el Ministerio de Agricultura?

Necesitamos entender que el interés de la Argentina pasa por crecer”, dijo el actual secretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional de la Nación. Sobre la base de dos planes fundamentales, el santafesino entiende que ahora se pueden sustentar los esquemas de desarrollo futuro con una mirada que trasciende el tironeo habitual de la grieta.

Por Elida Thiery (Agrofy News) - Si bien los cambios en el Ministerio de Agricultura empezaron luego del resultado de las PASO de septiembre pasado, hasta hace pocas semanas continuaron los nombramientos en la estructura del Gobierno Nacional relacionada al mismo. Sin embargo, en el inicio de enero se conocieron las novedades más llamativas, como lo fueron la incorporación de Matías Lestani como secretario de Agicultura; y Luis Contigiani en la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional de la Nación.

El santafesino que tenía mandato cumplido como diputado y amplia experiencia como Ministro de la Producción, encara una tarea que él mismo entiende como temas amplios, estructurales que permiten hacer un trabajo abarcativo.

Llego a esta Secretaría por la propuesta del Ministro Julián Domínguez, que es alguien a quién conocía y sé de la valía como dirigente y hombre ligado al sector, alguien que apuesta al concenso y al diálogo, sin confrontación. Tenemos que escuchar y resolver de manera práctica, dentro de lo que el contexto permite, los problemas que estén a nuestro alcance”.

Compartiendo valores, al invitarlo a ser parte de su Gabinete el mayor impulso para aceptar estuvo en el pedido de agregarle a la Secretaría una visión industrialista, “para que en el tiempo que nos toca gestionar, sentar las bases a través de planes concretos, para la industrialización de la materia prima, porque el agregado de valor es el único camino para el despegue de la Argentina, mirando a las cadenas, con la perspectiva de la bioeconomía que nos lleva a trabajos más sustentables”.

El perfil de alimentos y bebidas en el país son de los sectores más importantes, donde las materias primas y el agregado de valor son el gran despegue para el país, con nuevas miradas de desarrollo y además tengo a cargo todo un capítulo de bioenergía, bioeconomía, que son temas que me motivan a trabajar, porque son temas estructurales y que trascienden disputas”.

En casi dos meses en el cargo, Contigiani empezó a delinear programas que le dan forma a su gestión sabiendo que “el tema industria y el cooperativismo son parte de mi propia historia”.

El primero es un plan de industrialización y agregado de valor agroindustrial que se denomina Agrobioindustrial, que comprende tazas subsidiadas con un componente de asignaciones no remunerativas para el agregado de valor, fuentes internacionales de fondeo, además de capacitaciones que siguen en marcha para pymes alimenticias, planificación y desarrollo territorial en base a las necesidades de cada sector en sus espacios, estrategias de comercio.

Añadido a este, también se ejecutará un Plan de Desarrollo Industrial Cooperativo, apuntando a las 30 principales organizaciones de este tipo, para incrementar las exportaciones, integradas en los tres niveles, además de recalificar a las cooperativas agropecuarias generando más proyectos que aporten comepetitividad y agregado de valor, generando más escalas asociativas para evitar la concentración den los diferentes sectores.

Estamos en pleno trabajo operativo para poner a este plan en marcha, porque queremos hacer algo medible y concreto”, lo cual se suma al piso habitual de la Secretaría como lo son los sellos de certificación en la producción de alimentos, como es el de Alimentos Argentinos a partir del cual se logra un reintegro del 0,5 por ciento del total exportado a los productos que lo tienen.

También Contigiani tiene a su cargo el sello de Denominación de Origen, que es un segmento en el que debe crecer Argentina para diferenciar a sus productos y ganar mercados, tanto internos, como externos. Pero también tramita el sello de Alimento Orgánico, una demanda lenta, pero constante dentro del consumo nacional, pero con mayor volumen en el exterior.

Luis Contigiani es quien atiende en definitiva a las necesidades de las economías regionales, las capacitaciones para los productores, entre tantas otras cosas.

Una ventaja

La externalidad de Contigiani, respecto al tironeo bipartidista que tiene la Argentina, le genera un lugar diferente que aporta apertura al vínculo con los sectores para los cuales realmente tiene que trabajar.

Argentina está en una grieta de poder, llena de intereses que la hacen aparentar que no tiene un proyecto de país. La grieta a mi no me asusta, porque entiendo que el disenso y los conflictos son el combustible de toda democracia, si no hubiese sido imposible avanzar en ningún tipo de derechos. Sin embargo, lo que debe asustarnos es cuando la grieta no tiene una síntesis y un objetivo como país”.

Contigiani es consciente en medio de su diálogo con Agrofy News que “el presente argentino está atrapado en una lógica de poder, de intereses, en una grieta mediática, ideológica y política, donde estamos en un pantano y no vemos una salida, una alternativa, por eso humildemente vengo a trabajar para aportar mi granito de arena, para sumar a la idea de salir de la polarización para enfocarnos en el desarrollo agroindustrial, nacional, tratar desde el federalismo de encontrar un nuevo rumbo como país”.

Esa mirada a Luis Contigiani le permite recobrar algo que le era propio, el contacto directo con quienes esperan que sus decisiones les generen una mejora en el día a día.

Lo que todos valoran es la cercanía y es una obligación ética de todo funcionario ejercer la disposición al servicio, que no debe ser abstracta, por eso tenemos que reunirnos, escuchar y estar en contacto. Poner la cara y estar puede resolver de mejor manera las necesidades, incluso cuando nos encontramos con gente que está enojada, pero siempre a través del diálogo nos permitimos salir y resolver muchas cosas, quizá anticipándonos a las situaciones”.

Todo eso es en definitiva lo que permite construir políticas públicas. Claro que en este país siempre se trabaja más sobre las urgencias, que sobre los escenarios futuros.

Es entonces que con la situación a la vista, el funcionario habla del “apasionante desafío de industrializar a la Argentina, a partir de su capital biológico, tomando las nuevas visiones de mercados institucionalizados, las nuevas formas de organizaciones empresarias, redes, el desarrollo territorial, con todas estas ideas sumadas a la bioeconomía, a la bioenergía, es en definitiva una tarea de décadas”.

Por lo tanto, agrega que “ojalá que nosotros podamos sentar las bases, los planes, en este tiempo que nos toca gobernar, apuntalar la mayor cantidad de proyectos concretos de agregado de valor, de desarrollo territorial, porque estamos convencidos que ese es el camino”.

Contigiani cree que “el despegue de la Argentina pasa por la industrialización de las materias primas argentinas, el agregado de valor en todas las cadenas alimentarias, los nuevos enfoques económicos para no sólo proveer materias primas, ese es el camino, no hay otra posibilidad para un real desarrollo, la matriz agroalimentaria y agroindustrial va a terminar traccionando a todas las demás, porque así nos lo está planteando el mundo”.

En este sentido el hombre que también pasara por la Federación Agraria Argentina entiende que hay que generar una transversalidad que no sólo se enfoque en lo productivo, sino que también avance sobre el impacto social de cada producción, con planificación y asociatividad, que en la próxima década será fundamental para realmente conseguir una expansión.

Esta es una primera instancia, como él dijo, para sentar las bases. “Necesitamos entender que el interés de la Argentina pasa por crecer”.

Imponderables

Por supuesto que la política tiene sus limitaciones y en cuestiones productivas es el clima el que dirige la velocidad de avance.

La primera actividad oficial en la que estuvo Luis Contigiani fue la visita a Entre Ríos y Santa Fe que hiciera el Ministro Domínguez en el pico de la sequía y la ola de calor. Ese fue su debut en la función, recorriendo campos en los que los productores habían perdido todo.

Hoy la emergencia está declarada en gran parte del territorio nacional, luego se sumó a eso el desastre de los incendios en Corrientes y aún se espera una formalización de la ampliación del fondo de Emergencia Agropecuaria, de 500 a 12.500 millones de pesos, para brindar otra perspectiva a las ayudas que se puedan gestar.

Nosotros somos muy empáticos y estamos cerca de los productores. Se hace el mayor esfuerzo de contener, ayudar a los productores en crisis y bajar los recursos, ya sea con las leyes que tenemos a nuestro alcance, pero sobre todas las cosas porque son ellos los que tienen el derecho de nosotros cumplir con nuestra obligación de hacerlo”.

Claro que se mete en esto un tema más a la agenda habitual que es el del cambio climático, sobre el que se dice mucho, pero se gestiona menos. “Debemos asumir una variabilidad climática que nos obliga a repensar la biotecnología para generar eventos y germoplasma que se adapte a esto, los esquemas de rotación, los cultivos, los contratos, la Ley de Arrendamiento que se está empezando a mirar. También hay que ver los seguros multiriesgo, pero tenemos que empezar a tener una visión por este lado”.

Se añade finalmente, un análisis iniciado sobre el mercado de semillas “que está en una situación crítica, por el avance de la ilegalidad”, por lo tanto, en una agenda de corto y mediano plazo las alternativas deben tener estrategias adecuadas y ajustadas no sólo a las necesidades, sino también a las posibilidades reales de nuestro país.

Comentarios