Los lácteos volvieron a bajar y el contexto confunde

En la subasta 305 que de forma electrónica presenta quincenalmente Fonterra, se volvieron a presentar precios negativos, sobre tod en la leche entera en polvo que fue superada por la descremada. Costos elevados empiezan a afectar a nivel global.


Por Elida Thiery - Sin poder salir del comportamiento global, donde la indefinición, el desatino de políticas globales marca un rumbo incierto, los lácteos volvieron a caer este martes. Si bien los números no son complejos, de a poco pareciera revertirse una tendencia que había llegado a parámetros récord.
Este martes, el Global Dairy Trade sufrió la segunda baja consecutiva, después de lo que fueron cinco alzas contundentes.
Con un punto porcentual abajo y un promedio de 4.981 dólares por tonelada promedio, fue el resultado de 2:20 horas de negocios con 21.511 toneladas vendidas entre 101 compradores ganadores, lo que representó una oferta mucho menor que en el anterior evento electrónico.
La grasa anhídrida cayó un -2,5% a un promedio de US$7.111 por tonelada, mientras que la manteca y lactosa retrocedieron -0,6 por ciento, llegando a 6.891 y 1.598 dólares por tonelada, respectivamente.
Con una diferencia de más de dos mil dólares respecto al valor de hace seis meses, el queso cheddar volvió a subir 2,7 por ciento, a un promedio de US$6.472.
La manteca en polvo se quedó con la mayor suba de 6,3 por ciento (US$4.461), al tiempo que la leche descremada en polvo, el segundo producto más influyente terminó subiendo un punto porcentual quedando en 4.599 dólares superando por primera vez al valor de la leche entera por 67 dólares.
El polvo, que es la referencia absoluta del sector retrocedió 1,5 por ciento, terminando en un promedio de US$4.532/TM.
Mientras el mundo demanda con el empujón positivo que diera la pandemia, este año se combinan los factores climáticos adversos en muchos de los principales productores, pero también desde fines de febrero, con la guerra, la suba de costos energéticos complica el proceso de los alimentos y los lácteos no se quedan afuera.
Con precios en el GDT de más del 22 por ciento que hace un año, se espera que la demanda tenga un impacto contradictorio cuando los alimentos al consumo final deban ser ajustados en alza, algo que no es habitual en el mundo desarrollado, aunque en Argentina estemos habituados a semejante irregularidad.
Algunos de los países líderes a nivel global ya están hablando de una contracción de la producción del cuatro por ciento. La respuesta de proveedores como nosotros es una incógnita, por efectos climáticos, inflacionarios, económicos, políticos e incluso logísticos.

Comentarios