Desaparecen los reintegros a las exportaciones lácteas y ahora todas las industrias jugarán con las mismas reglas

Por Elida Thiery (Bichos de Campo) - El sector lechero fue uno de los que no ha discutido al famoso y abultado Decreto de Necesidad y Urgencia que hace más de una semana anunció el Presidente de la Nación, que llegó está semana al Congreso para refrendarse en algún momento de enero y que entró en vigencia este viernes 29 de diciembre.
El sostenimiento de la lechería dentro del grupo de las producciones que dejarán de aportar retenciones al Tesoro Nacional le genera condiciones que en definitiva representan algo de calma en una temporada muy convulsionada por sequía, presiones sobre los precios de los productos, los de la materia prima, los aumentos de costos, la devaluación y al mismo tiempo una salida muy convulsionada de la fase climática Niña en diferentes regiones.
Este año de cifras pisadas encontró en la campaña electoral la alternativa de la liberación respecto a las retenciones, cuando a mediados de septiembre el entonces Ministro de Economía y candidato a Presidente de la Nación anunciaba en la provincia de Santa Fe que llevaba a cero el porcentaje de retenciones a los lácteos, que correspondía a nueve puntos para la leche en polvo y 4,5 por ciento para el resto de los productos.
La Resolución para tal decisión tardó en salir y en definitiva se fijó hasta el 31 de diciembre la vigencia de esa anulación.
El cúmulo de medidas que anunciara Milei días atrás especifican que esa condición continúa para el sector, sin embargo y ante la posibilidad de tener algún tipo de revés en el Poder Legislativo, el Gobierno Nacional definió una jugada estratégica para asegurar la continuidad de las medidas.
La semana próxima se publicaría una resolución que extienda durante los próximos seis meses la postergación de la baja de retenciones a cero, hasta que se confirme lo dispuesto en el DNU por el Congreso.
Según fuentes de la industria láctea que fueron informadas por Bioeconomía al respecto, lo que va a suceder entre el primer día de enero de 2024 y la publicación de la Resolución es que puede haber algunas ventas al exterior que retomen el esquema de Derechos de Exportación, simplemente por un automatismo administrativo. Es por esto que se definió recurrir a esta medida paralela para resguardar al sector y sobre todo para cumplir con el compromiso del propio secretario del sector, Fernando Vilella.
A esto se le agregará algo excepcional y que permitirá equiparar condiciones para todos los exportadores.
Se determinó dejar en cero los reintegros a las exportaciones para el sector.
Estas restituciones parciales de los importes que se hubiesen pagado en concepto de tributos interiores por la mercadería que se exporta, están reglamentados a partir del Decreto 1011/91 que prevé el pago devolutivo de una suma que surge de la aplicación de un porcentaje predeterminado por el Estado para cada producto a exportar de acuerdo al valor FOB y los efectiviza la Dirección General de Aduanas.
En el sector lechero los porcentajes oscilan entre 0.75 y cinco por ciento, de acuerdo a cada concepto, con lo cual se asume que estos fondos que volvían a las empresas en definitiva funcionaban como cierto subsidio.
Para entender el impacto, cabe destacar que en 2022 las exportaciones totalizaron el 25,5 por ciento del total producido de 11.557 millones de litros de leche. Esas 411.427 toneladas de productos representaron 1.675 millones de dólares, de los cuales algo más de 86 millones de dólares se pagaron en retenciones, mientras que los reintegros representaron casi 30 millones de dólares.
Es remarcable que la leche en polvo tiene los porcentajes menores, siendo el producto de mayor venta, mientras que los confidenciales como caseína, caseinatos y lactoalbúmina son los que se rigen con el cinco por ciento de devolución.
De esta manera se entiende que a pesar de las demoras en los pagos, tener en cero los reintegros le aporta a la industria láctea una igualdad de condiciones ante el mercado interno y externo, ante los productores de materia prima, para poder equiparar incluso a las grandes industrias con las pymes a la hora de negociar convenios comerciales y también el precio de la leche cruda.
El último dato, al mes de octubre las exportaciones se encuentran desplomadas al 19 por ciento del total de la producción nacional, teniendo en cuenta que en la comparación interanual que hace el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina a esta altura de 2022 ese negocio rondaba el 26 por ciento.
Mientras los rumores de precios para la leche que se está produciendo ahora en diciembre indican valores por encima de los 200 pesos y que en algunos casos tienen negociaciones más allá de los 230 por litro, contemplando las bonificaciones por calidad y sanitarias, la industria reclamaba el recorte de retenciones, algunos observaban el peso de los reintegros, pero en definitiva era el productor el que necesitaba que se equiparen condiciones para que en un mercado de valores desregulados la competencia haga su juego y la calidad empiece a pesar más.

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