La Lácteo sale a pedir un rescate como garantía a sus tamberos, aunque les debe millones

Por Elida Thiery (Bichos de Campo) - En la provincia de Córdoba es un clásico de las heladeras, sin embargo hace años que La Lácteo viene trastabillando sin poder recuperarse.
Su condición financiera es muy compleja, con categorías que oscilan entre problemas, alto riesgo de insolvencia e irrecuperable por un monto que se aproxima a los 800 millones de pesos, siguiendo un camino iniciado antes de 2018, cuando la crisis de la empresa tocaba su punto más álgido hasta este momento.
Con deudas repetidas en el pago de materia prima, muchos tambos migrando de la empresa, a mitad del año pasado se ubicaba la firma en el puesto 24 del ránking de industrias lácteas nacionales con un procesamiento de 198 mil litros diarios, cifra que cayó al llegar la primavera, por efecto de las consecuencias de la sequía, acompañando un compartamiento que fue general en el sector.
Sin embargo, para fines de diciembre las alertas se comenzaron a encender, cuando los productores tamberos comenzaron a recibir cheques rechazados que habían percibido por parte de la empresa, como pago de la materia prima.
La situación se fue agravando y el 6 de enero llegó a una instancia confusa donde la firma advirtió por un bloqueo de Atilra, aludiendo que no se había podido completar el pago total de salarios a los 129 trabajadores y de allí la medida de fuerza, que de alguna manera cubrió el resto del conflicto.
Al sindicato este tipo de conflictos no le cuesta y parte de su gimnasia habitual, pero al intentar plegarlo a la crisis de SanCor se quiso espiralizar la acción de Atilra, que carece de inocencia, incluso ante una empresa con tantas irregularidades.
Desde ese momento la industria intentó gestionar destrabarlo, no consiguió a tiempo la conciliación obligatoria por parte del Ministerio de Trabajo de Córdoba y recién esta semana habría logrado el retorno de la fuerza laboral a sus puestos. Primero fueron quienes están fuera de convenio para la fabricación de productos de base vegetal y ahora deberían recuperarse las líneas de leche, sin embargo no hay materia prima disponible.
Escuchando a los tamberos que vienen padeciendo las demoras y faltas de pago, se entiende que en las últimas horas desde la dirigencia de la empresa se está pidiendo “juntar” unos 150 mil litros para poder poner en marcha la producción y así generar la garantía que de alguna manera pide Bancor, la entidad financiera cordobesa, para liberar el primero de tres pagos de mil millones de pesos que debería haber llegado entre el lunes y el miércoles pasado.
Se supone que ese dinero, del cual se desconoce la condición de entrega, se debería destinar en primer término para cubrir los cheques sin fondos, pero también para tener liquidez y así poder empezar a pagar por la materia prima que vaya ingresando, para recuperar el circuito del negocio que viene afectado hace casi un mes.
Voces vinculadas al sector entienden que en su momento, el involucramiento de la cuestión gremial sirvió para darle otro perfil al conflicto, porque los salarios son la deuda menor de la empresa. En los últimos días desde la empresa se intentó instalar mediáticamente que el conflicto estaba encaminado para su resolución, mientras los productores atraviesan ya el segundo mes sin pagos concretos y con ello también se resiente toda la cadena que está detrás de cada tambo y de la propia prestación de servicios a la industria.

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