La muestra de la Cooperativa Guillermo Lehmann promovió capacitaciones sobre soja y maíz, impulsó negocios muy competitivos y motivó a los productores con una charla de cierre, a cargo de Gabriel Batistuta.
Por Elida Thiery - La Cooperativa Guillermo Lehmann renovó una de sus estrategias para acercarse a los socios y profesionales de la región central de Santa Fe, con una ExpoLehmann que se lució por la oferta, la propuesta, los negocios y que cerró con una presencia internacional.
Claudio Ortmann, ingeniero agrónomo y responsable del semillero de la Cooperativa, explicó que el evento dejó de ser únicamente un espacio técnico para mostrar cultivos y tecnologías, y se transformó en una oportunidad concreta de negocios para los productores. “Queríamos que el socio no viniera solo a ver una planta, sino que pudiera llevarse insumos con condiciones únicas, que no se consiguen en otro lugar”.
Con la negociación previa que se hizo con proveedores para garantizar precios y condiciones favorables, accesibles tanto para productores de menor escala como para los de mayor tamaño, con un formato de remate y puja por los valores de los lotes de semillas e insumos, entre otros, se consiguió una ventaja excepcional en pleno tiempo de cosecha.
“Cada operación viene acompañada de respaldo técnico, gestión agronómica, asesoramiento nutricional y ambiental. El productor recibe un insumo, pero también un acompañamiento integral”, por parte de La Lehmann, distiguiéndose así en la atención completa de los socios.
En el predio sobre la ruta provincial 10, en el ingreso a la localidad santafesina de Pilar, donde también se ubica el Centro de Almacenamiento Transitorio (CAT) de envases de fitosanitarios, la segunda reserva forestal de la entidad y uno de los espacios de logística de la institución es que desde hace meses se comenzó a diagramar una muestra donde los plots de soja y maíz fueron protagonistas. Se presentaron híbridos comerciales y ensayos con bioestimulantes, prácticas de mitigación de deriva y estrategias para acelerar la degradación de residuos fitosanitarios en el suelo. “Buscamos mostrar que no todo pasa por elegir una variedad, sino por aplicar buenas prácticas agronómicas y rotaciones que mejoren el desarrollo de los cultivos”, subrayó Ortmann.
En tiempos de costos que se elevan por motivos internacionales, La Lehmann refuerza su alianza con ACA, como cooperativa de segundo grado, para asegurar volumen y stock de combustibles y fertilizantes. “Los precios los marca el mercado, pero La Lehmann siempre busca alternativas para cumplir con el productor, incluso ofreciendo reemplazos cuando algún insumo escasea, pero siempre asegurando la provisión a nuestros asociados”.
ExpoLehmann se consolida como un espacio donde los productos, los servicios , la gestión comercial y la sustentabilidad, reafirman el rol de la cooperativa como soporte integral para sus socios y la comunidad
“Bati”, el jugador destacado
Siendo
una presencia sorpresa y que realmente no se filtró antes de estar
sobre el escenario, es que ExpoLehmann cerró con la presencia y la
charla abierta que brindó Gabriel Batistuta.
Figura
inigualable, un hombre que lo tuvo todo gracias al esfuerzo y el
talento en el fútbol, llegó hasta Pilar para encontrarse de una
manera muy próxima con todos los asistentes, donde habló de su
carrera deportiva, de la elección de invertir en el campo cuando su
trabajo se lo comenzó a permitir en 1990 y cómo a 35 años de ese
momento en su desarrollo ganadero en Reconquista, comienza recién
ahora a ver un horizonte esperanzador para la producción.
“El
sector ganadero tiene una perspectiva muy alentadora en muchos años,
y yo lo vivo con alegría. Es como un partido de fútbol: todos ven
el gol del domingo, pero nadie ve el esfuerzo del lunes, cuando estás
roto y tenés que recuperarte para volver a jugar. Para nosotros,
esta semana duró 30 años, porque empezamos con mi viejo en los ´90,
y recién ahora vemos que todo lo que programamos empieza a dar
frutos. Rezo todas las noches para que esto se mantenga, porque
necesitamos reglas claras y previsibilidad para poder planificar”.
Lo
que “El Bati” explica es que “en ganadería no se trata de
levantarse mañana y ver qué hacer. Se trata de pensar qué quiero
tener dentro de un año y desde ahí empezar el camino. Hoy parece
que las reglas se están organizando y respetando, y eso nos da mucho
optimismo en la empresa”.
En
un momento dijo que estaba algo así como celoso del buen momento que
atravesó el sector lechero, pero sabe que “ahí hay que laburar,
el 24 y el 31 de diciembre también”.
Criado
en una familia donde el valor del trabajo y el esfuerzo estaban
presentes todo el tiempo, contó que siempre supo que no quería
hacer eso que sus padres hacían durante toda su vida. El fútbol le
requirió mucho esfuerzo y le posibilitó los fondos para invertir y
seguir desarrollándose.
“Mi
consejo a los jóvenes es que se pregunten cómo quieren estar a los
50 o 60 años. Si no sabés hacia dónde vas, vas a perder tiempo. Yo
tuve la suerte de que alguien me enseñó a pensar así, quizás mis
viejos, que trabajaban tanto que yo decidí que quería ser
independiente. No quería depender de que alguien me hiciera
trabajar, quería elegir mi camino”.
Además
de confirmar que en algún momento le ofrecieron ser gobernador de la
provincia, sin encontrar tentación en la política; y también
actuar como Jesucristo, contó detalles de dónde viene. “De chico
veía a mi padre levantarse a las cinco de la mañana, todos los
días, con frío o lluvia. Yo le cebaba el mate y le lustraba los
zapatos. Esa disciplina me marcó, pero también me hizo pensar que
quería otra vida. Por eso estudié en la escuela industrial, aunque
no me apasionaba, porque me daba la posibilidad de trabajar y ser
independiente. Y lo mismo con el fútbol, no era mi pasión, pero
sabía lo que quería y fui acomodando el camino”.
Batistuta
firmó camisetas de la selección nacional que se sortearon, al igual
que pelotas de futbol que entregó al término de un intercambio
abierto de preguntas y concedió muchas fotos para los que con
emoción y entusiasmo lo escucharon hablar, lo miraron con una
admiración que causan pocos y también mostró que los problemas que
él tiene en su campo, son los de todos.
Hoy
se dice “esperanzado”
con el Gobierno Nacional, aunque falten muchas promesas por cumplir.
Eso no lo politiza, sino que lo humaniza, lo hace no perder la
esperanza en que esta vez, en los próximos años, la ganadería
argentina y el campo puedan tener el despegue que merecen.


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