La Cooperativa se rindió y el 30 de abril sellará su final en una asamblea donde el único triunfante será un gremio que trabajó en los últimos años para liquidarla.
Por Elida Thiery (Aire de Santa Fe) - El jueves pasado Marcelo Gelcich, titular del Juzgado en lo Civil y Comercial de 4° Nominación de Rafaela, estuvo recorriendo las plantas de SanCor Cooperativas Unidas Limitada junto con los integrantes de la sindicatura y la co-administradora de la empresa.
En ese momento el rumor en las plantas que hacían correr los delegados sindicales, a pesar de no participar del grupo que relevaba espacios, maquinaria y stocks, era que “la única alternativa era la quiebra con continuidad”.
Después de eso no se supo mucho más y en el expediente judicial sólo consta a este miércoles una cédula judicial emitida por el Juzgado de Primera Instancia de Distrito Nº 5 en lo Civil y Comercial de Rafaela, dentro del expediente “SANCOR CUL s/ Concurso Preventivo”, donde se agregan constancias e informes presentados por la Sindicatura, donde se asientan denuncias de incumplimiento por las que se intima a la concursada a cumplir con requerimientos y acreditar lo solicitado en un plazo de cinco días, bajo apercibimiento de ley, incluyendo pedidos de información, además de constar detalles técnicos de la planta industrial de San Guillermo.
Pero eso fue un relleno para el expediente donde pronto habrá novedades que se veían venir.
El logro del Síndrome de Estocolmo
El
Concurso de Acreedores que se abrió el 3 de febrero de 2025, parecía
poder encaminarse a una solución cuando SanCor conseguía contratos
de fasón con varias empresas, reactivando a todas sus plantas, pero
yendo en contra de la intenciones de un gremio que se quiere apropiar
de la Cooperativa desde hace muchos años, con más énfasis desde
2022 intentando un fideicomiso con dineros públicos, sobre todo con
el bloqueo de diez meses desde octubre de 2023 y reafirmándolo sin
dudas en octubre pasado con una marcha sindical frente a Tribunales
en Rafaela.
El
vínculo de temor de los directivos de la Cooperativa fue lo que
siempre atentó contra su continuidad. Los que están hace años en
lugares decisivos y los pocos que quedan, siempre le anticiparon las
decisiones a Héctor Ponce, que como secretario General de Atilra,
que fue en un momento trabajador, pero que luego tomó el poder
nacional del gremio con múltiples polémicas, nunca dejó de
manifestar su intención de quedarse con la empresa que lo vio
surgir.
Armó
la lista de unos 450 despedidos dos semanas antes de la apertura del
Concurso, amedrentó durante muchos años a todos y hoy sólo promete
protección a sus adeptos, no a los más aptos para cada puesto de
trabajo.
La
última jugada de “Etín” fue el reclamo a las empresas que
tercerizaban la producción de lácteos en las distintas plantas del
pago de los salarios de los trabajadores como “responsables
solidarios”, de deudas que se remontan a agosto pasado. Eso generó
la salida de las empresas, el derrumbe de los pagos semanales de 450
a cien mil pesos y una paralización absoluta que confirma la
debilidad de una cooperativa que perdió la materia prima propia, que
vivió el éxodo de directivos, de productores y sobre todo del alma
cooperativa.
Esa
fue la estocada final, la que se podría decir que algunos
facilitaron, quizá desde la Capital Federal.
¿Autopedido
de quiebra?
Es
así que este miércoles a última hora comenzó a circular un
comunicado firmado por Ponce y titulado “SanCor pide su propia
quiebra”.
En
el texto, se habla de la cesación de pagos, de la insolvencia
patrimonial general y definitiva, pero lo llamativo es que expresa
que “SanCor CUL acaba de pedir su propia quiebra”, lo cual no es
tan así.
Dice
que es “a esta altura un gesto irrelevante que pone fin a una
tozuda postura que negaba la realidad, pretendiendo construir un
falso relato enfermizo”. Ahí ponen énfasis sobre quienes siempre
contamos lo que iba sucediendo, sin coincidir con las prácticas
extorsivas del gremio, tratando a la voces disidentes de “voceros
funcionales perfectamente identificados, ahora totalmente
descolocados”.
Explican
que “esta realidad que algunos de sus directivos nos supieron
reconocer en forma privada y que ahora oficializan, demuestra que
SanCor CUL se viene sosteniendo con el patrimonio de los
trabajadores”, acreditándose Atilra “la asistencia material”
que se indica para los trabajadores, pero en realidad fue para
algunos afiliados.
Dice
Ponce que “el dictado de quiebra no constituye un final sino el
comienzo de una nueva etapa donde la marca SanCor, despojada de las
estructuras que la llevaron al borde de su extinción, debe volver a
florecer con el impulso de la nobleza y calidad de los productos que
las y los trabajadores afiliados a Atilra elaboran”.
Esa
aclaración final lo es todo, el gremio planea conservar en un futuro
de nueva conformación a quienes le han sido fieles, un destino que
siempre se supo.
Hasta
la asamblea
La
estrategia de ahogo de Atilra está a poco de consagrarse con éxito,
ya que con fecha del martes, pero difundida ayer, se conoció una
convocatoria a asamblea extraordinaria, en la planta de Sunchales,
para el jueves 30 de abril a partir de las 9 horas, para tratar en
concreto la “confirmación de la decisión del Consejo de
Administración de la presentación del pedido de la propia quiebra
de SanCor Cooperativas Unidas Limitada y disponer la continuación de
las actuaciones, en los términos y con el alcance y efectos del art.
6 de la Ley 24.522”.
Con
una deuda de 185 millones de dólares certificada por la Justicia y
1.506 acreedores, así SanCor sellará su final, desperdiciará el
esfuerzo de muchas décadas, pero sobre todo de muchos que han
sufrido como nunca estos últimos años, donde no supo como
Cooperativa tomar decisiones adecuadas, resguardarse e intentar
sobrevivir.
En
definitiva, SanCor le evitará al Juez del Concurso dictarle la
quiebra, algo que nunca ningún magistrado quiso, terminará con lo
que fue, frente a su enemigo más acérrimo, el hombre al que le dio
trabajo, lo vio crecer, le permitió tener poder y sin más, nunca
cesó en su lucha por destruirla.
SanCor
quedará en el recuerdo. Llegará a este triste destino con quienes
no supieron conducirla, con toda la carga de quienes se aprovecharon
de ella y hoy la niegan y conservará las sombras de su aporte a una
lechería que creció, a pueblos que se desarrollaron y a productos
con una marca inconfundible.

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