Por Elida Thiery - Este fue el segundo martes de recuperación consecutivo en el Global Dairy Trade, con 0,6% en ascenso, llegando el promedio de la tonelada estacionándose en 4.198 dólares, con 154 licitadores, que durante 2:26 horas pugnaron por 12.972 toneladas, siendo entonces el décimo evento con ocho rondas en positivo.
El repunte se apoyó en la mejora de productos como manteca (2,5%; 5.674 dólares) y mozzarella (2,9%; 4.127), mientras que el cheddar (-1,3%; 4.560) y la grasa anhídrida láctea (-1,6%; 6.344) continuaron en retroceso.
Sin oferta de manteca en polvo, la lactosa tuvo una ínfima diferencia (0,5%; 1.529); mientras que las leches también oxigenaron el índice virtual de Fonterra, con 0,2% para la descremada en polvo, llegando a 3.552 dólares por tonelada; y la leche entera en polvo con 3.772 dólares (1,2%).
Este remate quincenal virtual, que ofrece productos de Oceanía, Estados Unidos y Europa muestra con una suba moderada que se consolida una tendencia de estabilización tras meses de vaivenes, conservándose el ánimo irregular de los mercados y las demandas, aunque la clave sigue estando en Asia.
Precios asegurados
La estrategia de gestión de riesgos de precios de Fonterra se convirtió en un verdadero escudo para los productores frente a la volatilidad del mercado lácteo internacional. La cooperativa Fonterra ofrece un menú de herramientas financieras que permiten a los productores fijar, asegurar o acotar el valor de su leche antes de conocer el precio final de temporada.
El Precio Fijo de la Leche es la opción más popular, porque así pueden comprometer hasta la mitad de su producción a un valor determinado en eventos mensuales, lo que les da certeza de ingresos y facilita la planificación de inversiones. El Precio Mínimo garantiza un piso de pago, protegiendo contra caídas abruptas, mientras que el Rango de Precios establece un valor mínimo y un máximo, ofreciendo estabilidad pero permitiendo aprovechar subas dentro de ese margen. Finalmente, la posibilidad de fijar precios para temporadas futuras, como la 2027-2028, extiende la previsibilidad a más largo plazo.
Estas herramientas transforman la relación del productor con el mercado, dejando de lado la idea de ser un receptor pasivo del precio internacional, para anticipar y gestionar su ingreso.
En mayo, los volúmenes asegurados se duplicaron respecto de meses anteriores, superando los 22 millones de kilos de sólidos lácteos en 530 solicitudes. La participación fue transversal, con unidades productivas de distintos tamaños y regiones, lo que confirma el valor universal de la certeza de precios.
Lisa Payne, directora de suministro de leche de Fonterra, destacó en una publicación de Farmers Weekly que los tamberos “no solo están tanteando el terreno en la gestión del riesgo de precios, sino que están comprometiendo volúmenes significativos”, una señal de confianza en el sistema. Aunque solo alrededor del 20% de los productores utiliza estas herramientas cada temporada, el impacto es que con la estabilidad que generan se fortalece la posición de Fonterra en los contratos internacionales y, en consecuencia, beneficia a todos los socios vía dividendos.

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