El Juez de la quiebra de SanCor puso una base que no cubre la deuda, pero infla el valor de la marca
Por Elida Thiery (Bichos de campo) - Desde hace décadas la crisis de SanCor Cooperativas Unidas Limitada no deja de sorprender, por cifras, tiempos, protagonistas y tantos otros detalles, que parecen no cesar la generación de asombro.
Es sabido que el 22 de abril fue el Juez Marcelo Gelcich el que le firmó la quiebra a la láctea, por pedido de la misma cooperativa, incluso antes que la misma empresa realice su última asamblea extraordinaria para tratar el tema. Fue también él quien aceleró los plazos para armar una lista de 178 trabajadores de los 914 totales que quedaron activos en las seis plantas, sin ingerencia de los encargados, sólo por sugerencia del gremio.
Hay un apuro llamativo en todo, ya que recién este próximo 22 de junio esos 736 quedarán despedidos y con una liquidación de su indemnización a la mitad. Plantas frenadas, sólo con ínfimos movimientos para liquidar algún stock en Balnearia y Devoto es lo que desemboca en el escrito que se conoció este viernes, llamativamente al que no tuvieron acceso las empresas interesadas en generar algún tipo de oferta durante la jornada.
Lo que escribe Gelcich es que aprueba “el Pliego de Bases y Condiciones para la enajenación de los activos industriales y bienes intangibles de SanCor Cooperativas Unidas Limitada (en quiebra)”, de acuerdo al trabajo de la Sindicatura, liderada por Ignacio Pacheco Huber y la Coadministración, de Lucila Prono.
No sólo es acelerado el proceso, sino que los números lo son aún más, teniendo en cuenta que se trata de una empresa que lleva décadas sin inversiones, con mínimos mantenimientos y más aún si se tiene en cuenta en el caso de Sunchales, que viene de tener un incendio que sería “intencional”, de acuerdo a las autoridades intervinientes, afectando a las líneas de producción de UAT y laboratorios, los espacios de mayor valor en el lugar.
El detalle es el siguiente. Lote 1 — Planta Sunchales (readecuada): USD 2.400.000; Lote 2 — Planta La Carlota: USD 5.000.000; Lote 3 — Planta Devoto: USD 7.000.000; Lote 4 — Planta San Guillermo: USD 2.500.000; Lote 5 — Planta Balnearia: USD 5.000.000; Lote 6 — Planta Gálvez: USD 5.300.000.
El final es el Lote 7 — Marcas y bienes intangibles: USD 24.700.000.
Agrega que “el valor base de la Oferta de Conjunto se fija en la suma de USD 52.100.000. Toda oferta deberá igualar o superar el valor base de la o las unidades por las que se formule”.
Son números que no cubren los 185 millones de dólares de la deuda, pero que también dejan ver la intencionalidad de inflar la marca y otros intangibles.
Si se tiene en cuenta que en 2015 durante el Acuerdo Preventivo Extrajudicial de SanCor, se hacía referencia a una marca valuada aproximadamente en un millón de dólares, es llamativo ver el número actual, que podría funcionar como un filtro para las ofertas posibles, dejando abierta la posibilidad a las intenciones que viene promoviendo el gremio y sus allegados inversores.
Claro que vale la marca SanCor, sus recetas y la calidad conocida de los productos, que estando en las heladeras se “venden solos”, pero también es cierto que hay que reinsertar esa marca en un mercado nuevo, con mucha variedad y donde hay una generación de consumidores más jóvenes que no registran a la vaca dulcera o al “unidos, si” de las publicidades históricas.
En tanto, hay que tener en cuenta que el incendio del domingo pasado no había terminado de apagarse y ya estaba la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina buscando adhesiones y apoyos para el “fideicomiso”, donde sin dar muchos detalles de nombres, aclaraban que el 51% correspondía a empresarios nacionales interesados, mientras que el 49% quedaba para trabajadores y sus representantes gremiales. Claro que el impacto en esta primera semana no fue el esperado, porque las sospechas de irregularidades en la gestión superan a las expectativas de éxito.
Tal como lo había dejado entre líneas el sindicato en la comunicación de la reunión que el Juez tuvo con empresas interesadas, allí se destacaba a Gustavo Scaglione, hombre de medios que ya había intentado acercarse a SanCor cuando existía la posiblidad de acceder a dineros del Banco Nación para formar un fideicomiso, en tiempos del último gobierno kirchnerista, hecho que no prosperó y con eso cayó también aquella voluntad por ingresar al sector lechero.
En esta inciativa estarían tambien Leonardo Salvatierra, integrante del Grupo Grassi, firma que ahora titulariza la Nueva Vicentín; firma que con SanCor padecieron las consecuencias en su momento del paso del fondo de inversión BAF Capital; además de Jorge Estévez, ex funcionario de empresas lácteas, ambas personas vinculadas también con aquella idea de fideicomiso con dineros públicos.
Existe una iniciativa de un estudio jurídico, que siempre intervino en consonancia con plazos que convinieron con acciones gremiales, a pesar de representar trabajadores, que pretende una suerte de cram down, aunque claramente no cuenta con la anuencia de los principales acreedores en fondos; y que llamativamente no difunden de manera consistente.
Todo está enfocado en desalentar las ofertas puntuales de otras empresas por plantas o por marcas por separado. Las sospechas de acciones tendenciosas en las decisiones se incrementan a medida que avanzan los días y la decisiones sobre el caso.
Esta semana, el Juez también le hizo llegar a todos los trabajadores la liquidación de la indeminización de su tarea en SanCor, obviamente sin fecha probable de cobro, pero con los descuentos correspondientes a la condición de cada uno, sobre todo a los que se quedan sin trabajo y percibirán la mitad.
A la gente, la deuda de salarios se les sigue acumulando. A los despedidos les deben sueldos desde septiembre, habiendo cobrado por última vez una mínima parte el 20 de abril, mientras que a los que siguen en actividad y están en la lista, hace dos semanas que no les hacen entrega de dinero y no saben qué están cobrando.

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