Operación cumplida: El Grupo Gloria cerró la compra del 80% de Saputo Argentina

Por Elida Thiery (Bichos de campo) - El Grupo Gloria, uno de los conglomerados alimenticios más importantes de Perú que ya tenía operaciones en Argentina con una planta en la localidad santafesina de Esperanza, cerró finalmente el pasado jueves la adquisición del 80% de Saputo Argentina, la empresa que opera bajo la razón social Molfino Hermanos S.A.
Un acuerdo que había tenido comienzo en febrero pasado y que estaba valuada en unos 500 millones de dólares, ahora tras obtener las autorizaciones regulatorias correspondientes concreta el traspaso de dos plantas industriales. La de Rafaela en la provincia de Santa Fe; y otra en Tío Pujio, Córdoba. Además, una oficina comercial en Brasil y marcas emblemáticas como La Paulina, Ricrem y Molfino, que forman parte del consumo cotidiano de millones de argentinos. De esta manera, el Grupo Gloria se traslada de forma directa al primer lugar en compra y procesamiento de materia prima con un total aproximado de 4,2 millones de litros diarios, sumando el promedio de actividad de Saputo y el de Corlasa, al año 2025.
Saputo Inc. conservará el 20% de participación, asegurando continuidad en las exportaciones y en la transferencia de conocimiento técnico. Para la empresa canadiense la venta responde a un proceso de reordenamiento global de capitales, aunque mantiene presencia en el país para sostener su red de exportaciones hacia Europa, Norteamérica y Asia.
Desde Gloria Foods, su presidente Claudio Rodríguez subrayó en una comunicación oficial que la incorporación “fortalece nuestra posición en el sector y nos permite construir una plataforma regional sólida para el desarrollo del negocio lácteo y de alimentos en América Latina”.
El grupo peruano ya cuenta con operaciones en Perú, Chile, Bolivia, Colombia y Ecuador, agranda de manera exponencial su actividad en el mercado argentino, aportando a su búsqueda de conseguir un impacto estratégico en la dinámica sectorial.
El mapa lechero argentino tuvo en los últimos meses muchos cambios, con gran influencia de capitales internacionales, teniendo en cuenta que el 24 de marzo se concretó también el traspaso del total accionario a la asociación de Arcor y la francesa Danone bajo la denominación Bagley Argentina.
Se dió recientemente el primer desembarco mejicano con MIYM comprando tres pymes, Lácteos Karina, la bonaerense Lácteos Aurora y San Ignacio.
Mientras tanto, la endeble realidad de lo que fue SanCor en quiebra y hacia un proceso polémico, pero a la vez acelerado de venta de activos, se suma a la postergación de plazos hasta fin de año la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima.
La Suipachense, también quebrada pero a poco de ponerse en marcha, se contrapone a la situación de Sudamericana de Lácteos que tiene postergada su transición y activación por condiciones gremiales.
Finalmente, Lácteos Verónica sigue en una pausa productiva e incumplimiento de responsabilidades empresariales, apañadas por la gremial, que ponen en riesgo a tres plantas y a 700 puestos de trabajo.
La lechería argentina se prepara para una primavera que prevé cifras muy altas de producción de materia prima, necesidades de procesamiento industrial, para un consumo que creció, pero que sigue siendo económico, mientras la exportación es la verdadera salida, compensando así los precios al productor, que son siempre la base de análisis sectorial.

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