Tanto la Nación, como las provincias de la Región Centro, toman los puntos clave del sector para intentar respuestas, frente a un año de mucha producción, precios justos y un clima desafiante.
Por Elida Thiery (Aire Agro) - Estos son tiempos de preparación para la que será una primavera que promete mucha leche cruda, con un precio que corre muy parejo con los costos y no deja ganancias, pero que tiene al clima como el desafío principal. Mientras esta combinación de factores avanza, la política tiene que afrontar su responsabilidad de avanzar para promover mejores condiciones en el mercado interno, pero tambíen en la exportación.
El miércoles pasado en el 6° Seminario Internacional de Lechería, que organizó la Sociedad Rural de Rafaela, el subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal de la Nación, Manuel Chiappe, acercó un detalle sobre la mirada del gobierno en cuanto al sector, partiendo del reordenamiento macroeconómico y una mayor previsibilidad por los cuales “la Argentina cambió”.
Entendiendo que no se pueden revertir décadas de malas políticas en casi tres años, aportó los ejes estratégicos de la Secretaría de Agricultura.
Los desafíos nacionales
Chiappe
habló del trabajo en la apertura de mercados, siendo que la lechería
tiene 104 destinos habilitados, pero exporta a 89 de ellos, siendo el
59% de las ventas destinadas a Brasil y Argelia, necesitando una
mayor diversidad, para crecer del 30% del total producido en negocios
por unos 1.200 millones de dólares. Con un repaso del trabajo
realizado en cuanto a los cuestionamientos de Brasil por las
exportaciones de leche entera en polvo por parte de cuatro empresas,
mencionó saber el pendiente para trabajar en la baja de alícuotas
en muchos de los destinos que pueden ser clave para el país.
También
mencionó la necesidad de la simplificación normativa y la
eliminación de burocracia para aliviar al productor, así como se
logró con el Decreto número 9 de este Gobierno que eliminó
efectivamente las retenciones a los lácteos.
Otro
eje fue el financiamiento, a partir de la creación de los créditos
a valor producto, que ya permitió duplicar la incorporación de
robots en tambos y salas rotativas, superando los 200
establecimientos con ordeño robotizado, que permiten un mejor
tránsito generacional y permanencia en la producción primaria, para
empresas familiares chicas y medianas.
Chiappe
señaló que la demanda mundial de proteína animal crece y que
Argentina es un foco para inversiones, no sólo industriales, sino
también en la producción primaria. Con una producción proyectada
de 12 mil millones de litros y un consumo interno aproximado a 200
litros por habitante, insistió en que la exportación es “una
necesidad”.
La
hoja de ruta incluye diversificar destinos, subir en la cadena de
valor con suero y quesos diferenciados, y avanzar en denominaciones
de origen, donde Argentina apenas cuenta con el queso Tafí del Valle
frente a los 23 productos protegidos de la Unión Europea. “Entramos
en desventaja, pero es una oportunidad para nuestros quesos
distintivos”, señaló.
Reivindicó la sanidad y la
trazabilidad como garantías frente a reclamos internacionales, y
llamó a los productores a asumir responsabilidades en temas como
brucelosis y tuberculosis, para sostener estatus sanitario, mercados
y tener cada vez un mejor comportamiento en cuanto a la trazabilidad.
Finalmente, mencionó la necesidad de discutir la informalidad con
ARCA, avanzar en infraestructura como rutas nacionales y licitaciones
ferroviarias, además de la mejora de la hidrovía Paraná-Paraguay;
y también seguir fortaleciendo el acceso al crédito en articulación
con provincias, teniendo en cuenta que “la lechería está presente
en todas las actividades de la Secretaría”.
Siete puntos provinciales
Con
la invitación a “tener leche siempre en la mesa” para llegar a
los acuerdos del sector, Manuel Chiappe dio lugar a los responsables
de la política sectorial de las provincias de la Región Centro,
asumiendo “el compromiso de recibir propuestas y gestionar”, como
es el caso del remito electrónico, que se mencionó en el encuentro.
Marcelo
Cravero por Córdoba, Carlos De Lorenzi de Santa Fe; y Horacio
Jaureguiberry de Entre Ríos presentaron el listado de siete puntos
en los que ya trabajan, por separado y también de forma conjunta.
La
intención es poder desarrollar mayor competitividad para el sector,
desde una zona clave del país, donde se concentra la principal
potencia productiva e industrial.
Comenzaron
hablando de la logística, donde no sólo se trata de las distancias
a las plantas respecto a los tambos, sino también del formato de
seguimiento que se puede incorporar con geolocalización y capacidad
de cada tambo.
La
tarea de disminuir la presión impositiva es una de las claves, que
si bien hay ejemplos en marcha, el camino aún es largo, si se tiene
en cuenta que la carga en los productos finales está en el 40%,
abarcando todos los niveles del estado. En este mismo sentido,
hablaron sobre la necesidad de bajar el costo financiero y abrir más
opciones de financiamiento para los distintos eslabones.
Fue
el santafesino quien mencionó “la urgencia de reactivar plantas
que no están operativas”, en alusión a SanCor o Lácteos
Verónica, camino a una primavera que promete mucha materia prima.
En
cuanto a la infraestructura, los tres entendieron que los caminos y
la electrificación rural son fundamentales, no sólo para el
desarrollo de los tambos, sino para el arraigo de las personas en el
campo.
Jaureguiberry
explicó que hay avances en cuanto a las tareas que se coordinan en
temas como la sanidad y la calidad de la materia prima, así como de
los lácteos, siendo una necesidad fundamental para el último punto
de la lista.
El
incremento de las exportaciones, en coordinación con la Nación,
tiene diferentes formas de abordarse desde cada territorio, pero en
todos los casos se entiende el crecimiento en la escala exportadora
como la forma correcta de acompañar el crecimiento de una lechería
argentina que atraviesa cambios, que es atractiva para el mundo y que
es esencial para las tres provincias.

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