La escasez de lluvias no es tan grave como parece

Si bien el maíz tiene deterioros en algunos lotes, no está en peligro la producción. La soja sigue su evolución, aguardando una continuidad de lluvias en las próximas semanas para tomar fuerza y llegar de manera óptima al fin del ciclo.

Por Elida Thiery (redacción LA OPINION). – Todas las exageraciones climáticas ponen a los productores en situación de stress. Después de años de inundaciones y sequías alternadas, sobre todo en el núcleo productivo nacional, cada episodio un poco prolongado de lluvias intensas o de falta de ellas, trae los peores recuerdos y rápidamente se esparce la preocupación multiplicada.
Si se tiene en cuenta que además del clima en nuestro país la política corre cabeza a cabeza, se entiende que el ánimo de la gente que invierte en la tierra no pueda ser ni constante ni bueno.
Estando donde estamos, con las retenciones fijas, el trigo sin vender y tantas otras cosas más, las variaciones meteorológicas son las que dan que hablar con algún tipo de expectativa positiva.

CRECIENDO
El trigo de la campaña que concluye está siendo excepcional, pero consumió el agua de los perfiles, con lo cual la reposición de la humedad es fundamental para poder tener un siguiente cultivo en buenas condiciones.
En lo que hace a cultivos de verano, los maíces son los más castigados, siendo muy variable la situación, ya que los precoces tienen 1,20 metros de altura, ya en la etapa final de formación de grano con poco crecimiento y muy comprometido el rendimiento. Algunos maíces de primera, sembrados en fecha, están con poco porte, poca altura, están más comprometidos unos que otros de acuerdo al manejo que hayan tenido”. Esto se entiende desde la perspectiva de terreno donde están creciendo, “los que vienen de un sistema más ganadero están peores; y los más agrícolas en el sur están un poco mejor”, señaló a LA OPINION el Ing. Jorge Villar, del INTA Rafaela.
En tanto, para conocer la situación de los maíces de segunda, aún habrá que esperar varias semanas y percibir cómo evolucionan con la lluvia que caerá de aquí en adelante.
Todo lo que es soja de primera, sembrada en fecha, en noviembre, “está en buenas condiciones y sigue en etapa vegetativa, con lo cual todavía no ha entrado en la etapa más crítica del desarrollo, por lo que la soja en términos generales está bien y esperando la evolución”. El Ing. Villar explica que “lo que es soja de segunda viene sin reserva de agua, venimos de una campaña de trigo que fue excepcional, eso indica que los perfiles para soja están secos, bastante secos. Al ser lo último que se siembra y todavía está en unas dos o tres hojas, son chiquitas, todavía no tienen altas demandas y con estas lluvias que en esta parte del Departamento hemos venido teniendo, están bien, a la espera, pero sin reservas en el perfil”.
Son estas las que están “con mayor riesgo si no les cae un chaparrón semanal, por lo tanto, con lo que viene lloviendo están bien”.
A nivel forrajes, no se están dando crecimientos óptimos, sin embargo los aguaceros recientes pueden mejorar, por ejemplo, a las alfalfas para alimentar tanto a ganado de carne, como de leche.

“EL CUCO”
La palabra sequía se extiende tan rápido como la falta de agua. Hoy por hoy, si bien hay zonas de la provincia de Buenos Aires que recién el sábado tuvieron lluvias después de interminables semanas sin, con lo cual la tierra seca y complicada es lo habitual, en nuestra zona no se da este caso. Más o menos, el agua desde el cielo llegó y esta etapa no es tan crítica como fueron otras recientemente. “En algunos casos se está viendo la situación peor de lo que es. La soja de esta región, en algunas zonas puede haber sufrido un golpe de calor, pero no estamos en un momento crítico para definir. Más avanzado el mes de enero vamos a tener un panorama clarificado de lo que pasará con la soja”. Villar considera que la soja “no está hoy en un momento crítico, todavía puede esperar”, según lo que se ve en la recorrida por los campos. “El problema que es actual y concreto está en el maíz, por la poca altura de los que ya están adelantados”, sin embargo algunos de primera se muestran buenos, a pesar de ser inferiores a lo normal en cuanto a los rendimientos promedio. “No se pueden reponer los rendimientos, eso ya sabemos que va a ser menos que lo normal, pero en la medida que se den algunas lluvias más, en enero principalmente, porque es cuando se define el maíz, menor va a ser la pérdida”.
Hubo varios chaparrones por semana, sin ir más lejos entre el sábado y el martes se consiguieron unos 40 milímetros en la ciudad y zona. Son lluvias desparejas, pero colaboran para seguir adelante en la región.
Concretamente, “estas lluvias de ahora aportan reservas para enfrentar el mes de enero”. Al menos en nuestra zona, para el Ing. Villar “el panorama es mucho más impactante en lo que se lee, que en lo que se ve en realidad”, al menos en este sector de Santa Fe.
La lectura razante da como resultante que la sequía no está siendo tal, al menos en el centro de la Provincia, ni tampoco en el sur santafesino, que dicho por los mismos productores, aún queda un filo de buena expectativa. Sólo queda esperar a las nubes para cerrar las especulaciones. 

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