Se reactivó Sudamericana de Lácteos, la pyme que cambió de manos conservando a todos sus trabajadores
Por Elida Thiery (Bichos de campo) - La reactivación de Sudamericana de Lácteos tuvo su anuncio formal la semana pasada, pero con un acto sencillo este miércoles habilitó una nueva etapa para la planta de Díaz, en la provincia de Santa Fe.
Con la presencia de autoridades nacionales y provinciales, el evento estuvo encabezado por el nuevo dueño de la firma Pablo González, junto al director Nacional de Lechería, Sebastián Alconada; el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo; y el secretario de Agricultura y Ganadería santafesino, Ignacio Mántaras, entre otros, donde se subrayó la importancia de “recuperar una industria” que había quedado paralizada y que ahora vuelve a integrarse a la cadena productiva.
La reciente compra de la firma fue el resultado de una gestión intensa que incluyó acuerdos con el sindicato, resistiendo a presiones, pero que el nuevo comprador de la firma no estuvo dispuesto a aceptar, franqueando condiciones que no iban a mejorar la situación de los trabajadores, sino todo lo contrario. Con la reestructuración de pasivos y la decisión de avanzar en un modelo productivo concentrado en un solo producto, la intención imediata es ganar eficiencia.
El titular de la nueva empresa, Pablo González, explicó que “el martes pasado empezamos a recibir leche. Dos equipos, uno el martes, otro el miércoles y el jueves de la semana anterior”, con lo cual superan los 90 mil litros diarios, llegando a cumplir con el objetivo inicial.
“La idea original era arrancar en un máximo de un mes, que cumplimos el objetivo de estar activos de vuelta activos, que quiere decir que entra leche. La semana pasada finalmente entró el primer equipo de leche, que fue más que nada simbólico, más que productivo y logístico. Ya esta semana estamos regularizando la actividad diaria y acercándonos a lo proyectado”.
Si bien la capacidad instalada permite procesar hasta 250 mil litros máximo de monoproducto diario, con un recibo de hasta 350 mil litros diarios, la meta inmediata es alcanzar esta semana un promedio de 75 mil litros diarios, de lunes a viernes, para encaminar todo el sistema, retomando incluso los turnos laborales, el movimiento habitual de la industria que es fundamental para el pueblo, la zona y que se reactiva en un momento clave previo a la primavera.
Toda la producción se destinará a queso barra bajo la marca Sudamlac.
González aclaró que “en principio va a ir al mercado interno obviamente. Tenemos un canal comercial en Buenos Aires, para llegar de manera directa y luego veremos las opciones de exportación”, teniendo en cuenta que existen muchas oportunidades de negocios en cuanto a la producción para terceros, con las condiciones de la planta y la habilitación para tal fin vigente.
El reinicio de la actividad vino acompañado de un ordenamiento financiero. “Los trabajadores ya cobraron la quincena trabajada de julio”, en tanto, “el 85% de febrero que se les adeudaba por el parcial trabajado, durante la gestión anterior, ylos meses hasta junio que se pagarán al 75% según lo que se acordó ante el Ministerio de Trabajo de Santa Fe. Esto es en seis cuotas, de las cuales ya se pagó la primera, 22 de julio, y esta semana estaríamos pagando la segunda”.
La rectificación de los formularios 931 de cargas sociales, de los 78 trabajadores, permitió levantar embargos y comenzar a cumplir con los compromisos, “así podemos empezar a sacar los pagos prometidos, la regulación de todo el pasivo”.
En cuanto al vínculo con los productores de leche con los que se generó un pasivo importante en la región, aclaró que “hasta no regularizar la situación con ellos, no reencauzar el vínculo, no vamos a recibir esa leche. Es una madeja que hay que desenredar”, ya que esa es parte de la deuda global que afrontó al comprar. En tanto, la materia prima recibida es producto de nuevos acuerdos realizados en la región.
Al tener una sola línea productiva al momento, la empresa recupera suero y crema y lo vende a otras industrias. Así será en esta primera etapa de reactivación, donde el queso barra será el monoproducto a gestionar.
Sobre la posibilidad de diversificar, González le explicó a Bichos de Campo que “si aparecen nuevos negocios para otro producto, como queso duro, para exportación, estamos abiertos. Pero tenemos que ser conscientes de la situación financiera de la empresa. Para hacer exportación de queso duro se necesitan muchísimo capital de trabajo. Condición sobre la que hoy en día la empresa no está apta para enfrentar”.
González recorre la planta con orgullo, muestra los mínimos arreglos que tuvo que hacer. Confía en su equipo de trabajo, en el personal que atravesó la historia de la empresa a la que todos vinculan con la antigua La Mucca, conoce al sector desde hace tiempo, pero ahora se sabe protagonista y responsable. Con amplia experiencia en el rubro aceitero, sabe que la lechería es un desafío grande, pero que también llega en el momento adecuado.
Por supuesto que su inversión tiene relación directa con un negocio, para que no sólo él gane dinero, sino para que sus trabajadores y el resto de la cadena lo hagan. “Yo me manejo con una premisa, agua, alimentos, bienes raíces y energía, son inversiones en las que no le errás nunca”. Ahora es tiempo de estabilizarse y más allá de los seis meses, cerca del año, pensar en crecer, para que esa expansión sea lógica y sostenible.

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