Repasando la realidad de la alfalfa, en los tambos la complementación con verdeos y silos está siendo fundamental, hasta que la temperatura se normalice para este momento del año.
Por Elida Thiery (Aire Agro) - No quedan dudas que la alfalfa es la reina de forrajeras, porque es la que permite producir más y mejor a un menor costo; y en definitiva, es la pastura que hace que la lechería argentina pueda campear más desafíos, sobre todo en la cuenca lechera central.
Sin embargo, este fue un invierno desafiante, húmedo, muy frío, e incluso comienza siendo una primavera de similares características, con heladas tardías y pronósticos con muchos enigmas para cerrar el año.
El Ing. Agr. Juan Picco trazó un diagnóstico sobre el estado de las pasturas en la región.
“Vienen bien para las condiciones que se dieron durante el invierno, que fue un poco más húmedo de lo normal, pero todavía no entraron en el ritmo de producción de primavera, es decir que no tienen aún una velocidad de rebrote un poco más acelerada”, explicó a Aire Agro.
El especialista remarcó que las temperaturas siguen condicionando el crecimiento.
“Hasta el momento están un poquito aletargadas, considerando las bajas temperaturas que tenemos hasta estos días y sobre todo las noches frescas. Entonces, el ritmo de producción de esa pastura está siendo un poquito más lento para la fecha en la que estamos, en la cual podríamos estar esperando que tengan un ritmo de producción más parecido a lo que sería una plena primavera”, señaló.
Los verdeos compensan
En paralelo, los verdeos de invierno mostraron un comportamiento
muy favorable.
“Así todo, considerando el invierno húmedo
entre comillas que tuvimos, los verdeos, principalmente avena y
ryegrass, produjeron muy buena cantidad de materia seca, muy buena,
tuvieron una muy buena producción, justamente acompañados por esa
cantidad de agua extra que hubo. Entonces se pudieron optimizar y
sacar algún corte extra”, detalló. Picco agregó que “aquellos
que hicieron ryegrass todavía lo están aprovechando, con
posibilidad de que haya algún pastoreo del mismo hacia adelante y
con buena producción de volumen de pasto”.
La estrategia de los productores se apoyó en reservas y verdeos
para compensar la lentitud de la alfalfa.
“Reforzarse un
poquito con el tema del uso de las reservas, también fue otra
alternativa,considerando que a lo mejor esperaban ya poder estar
aprovechando la producción de las alfalfas para esta época de una
mejor manera, pero tal vez está un poco compensado por esta buena
producción que tuvieron los verdeos”, explicó.
El horizonte
inmediato muestra señales de cambio.
“La estrategia fue mejor
apoyarse en avena o silo, hasta que se entre en producción, que por
lo que vemos hacia adelante, lo que anuncian para finales de
septiembre es que empezarían a levantar un poco las temperaturas, lo
que llevaría a que entren en un, entre comillas, ritmo normal de
producción la pastura de alfalfa”, anticipó.
El especialista de Agroestudio agregó que las tareas de nutrición
serán decisivas para acompañar el crecimiento, teniendo en cuenta
calcio, magnesio, nitrógeno, azufre, fósforo y silicio, para
acompañar el crecimiento y desarrollo de las pasturas.
En un año de expansión en la cantidad de litros en el tambo y de
muchas promesas para la ganadería en general, la planificación de
reservas y el manejo de la fertilización aparecen como ejes
centrales en un momento de transición climática, donde la primavera
tarda en instalarse.

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