Con plazos acelerados, Algodonera Avellaneda espera definiciones sobre salarios y reactivación productiva

Por Elida Thiery (Elida Thiery) - La crisis de Algodonera Avellaneda, empresa vinculada al grupo Vicentin, se profundiza en el norte santafesino.
Mientras el juez Fabián Lorenzini habilitó la venta de un inmueble en Buenos Aires para generar fondos y saldar deudas, que se gestiona desde el mes de noviembre, el gremio textil denuncia presiones sobre los trabajadores y rechaza la prórroga del acuerdo bajo el artículo 223 Bis de la Ley de Contrato de Trabajo.
El dirigente Juan Carlos Bandeo fue categórico, “nunca en la historia se firmó un acuerdo en estas condiciones, por eso está rechazado”.
Según pudo saber Bichos de Campo, el 16 de marzo la empresa convocó a trabajadores y les advirtió que si no ingresaban debían presentar la renuncia o serían considerados despedidos. “Lo que queremos es que la fábrica arranque normal, pero que informen bien y no hagan aprietes”, señaló.
Bandeo explicó que ya se podrían haber reincorporado unas 40 personas en una línea de producción, con la promesa de sumar otras 50 en otra línea convencional. Sin embargo, advirtió que la empresa debe aclarar qué sucederá con quienes quedan afuera, “La gente que no entra no cobrará un peso”. Son 330 trabajadores afectados directamente, en total, entre los de régimen mensual y los quincenales, de los cuales la empresa querría conservar a unos 120 para su trabajo a futuro.
Mientras muchos sobreviven con ayuda de familiares, otros con changas, “la situación es desesperante”, agregó el dirigente, que ve como pasa el tiempo y el período de exclusividad que vence el 14 de abril se acerca, en la búsqueda de las mayorías para evitar la quiebra.
La Asociación Obrera Textil, este lunes en un encuentro convocado por el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, rechazó la propuesta de prórroga del acuerdo 223 Bis, que establece suspensiones por seis meses con pagos no remunerativos decrecientes para el personal, ofreciendo 50% en febrero, 30% en marzo y 25% del salario para los meses de abril a julio. La compañía se comprometía a mantener los puestos de trabajo y reincorporar personal si la producción se reactiva, sin embargo deberán recalcular la propuesta, que viene de acuerdos anteriores incumplidos, para realmente poder poner en marcha a la industria textil.
Pasó febrero, terminó marzo y no tenemos ningún acuerdo firmado. El 223 del año pasado no se pagó. Por eso reclamamos una nueva oferta, sin tanto recorte de salario”, insistió Bandeo.
Si bien se aguarda una nueva reunión para la semana entrante, el tiempo corre y la necesidad de resolución se hace urgente.
En paralelo, la venta del inmueble que se creía definida y que podría pagar parte de la deuda salarial de inmediato, se vio postergada.
Con una fallida oferta de la firma Portland, que no concretó el depósito inicial de 400 mil dólares, dejó en suspenso la operación de venta de un edificio con oficinas y depósito en la ciudad de Buenos Aires, que está valuada en 1,9 millones de dólares.
El juez corrió traslado a Electrolux, la segunda oferente, que mantiene su interés en la compra y a partir de esto se podría generar el depósito inicial de fondos, se levantarían de inmediato las cautelares y con ello el abono de parte de la deuda salarial, para que cuando se complete el monto de la venta se pueda cumplir con la deuda de servicios, como es el caso de la Empresa Provincial de la Energía, clave para la reactivación de la firma y su producción.
La combinación de suspensiones, salarios recortados y promesas incumplidas mantiene a los trabajadores en vilo, sabiendo que la semana próxima tiene la clave en la posible puesta en marcha, aunque parcial, pero también con la venta de la propiedad que promete pagar parte de la deuda de salarios que se arrastra desde finales de 2025.

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