Por factores económicos se explica esta contracción en una de las más importantes economías regionales.
La Bolsa de Comercio de Santa Fe, la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz, la Bolsa de Comercio del Chaco, EEA INTA Corrientes, AER INTA San Javier, la Asociación Plantadores de Arroz y la Bolsa de Cereales de Entre Ríos difundieron el informe oficial sobre la siembra de arroz en la campaña 2025/2026 en la República Argentina. Las entidades agradecieron a productores y empresas por la información aportada para la elaboración del relevamiento. La superficie destinada al cultivo cayó un 12 % respecto del ciclo anterior, con un total de 204.900 hectáreas implantadas, lo que implica una reducción de 26.750 hectáreas. Aunque el inicio de la campaña estuvo marcado por un escenario climático alentador, con un Pacífico Ecuatorial en estado neutral y señales de enfriamiento compatibles con un evento La Niña, históricamente favorable para el arroz, finalmente fueron las variables económicas las que definieron las decisiones productivas, explica el informe. Según cifras del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, los precios del arroz cáscara alcanzaron un pico en enero de 2024, con cotizaciones cercanas a 430.000 $/t en el tipo largo fino y 560.000 $/t en el largo ancho. Sin embargo, en los meses siguientes se produjo una fuerte corrección: los valores promedio descendieron a 227.000 $/t y 368.000 $/t, respectivamente, lo que representa una caída del 37 %. A este deterioro se sumó el encarecimiento de insumos estratégicos, como la energía eléctrica para riego y los fertilizantes, que elevaron el rendimiento necesario para cubrir costos y comprimieron los márgenes. “La ecuación económica se tornó menos favorable, elevando el riesgo y desincentivando la siembra”, sintetiza el informe. La retracción se concentró en Corrientes y Entre Ríos, provincias que explican la mayor parte de la disminución. Santa Fe y Chaco también mostraron reducciones, aunque de menor magnitud. La única excepción fue Formosa, donde el área sembrada creció un 10 %, sin lograr compensar las caídas en el resto del país. En conjunto, los datos reflejan que, más allá de un contexto climático potencialmente favorable, los factores económicos terminaron siendo determinantes. El análisis departamental confirma la concentración territorial del cultivo. Casi la mitad del área sembrada (95.650 ha) se localizó en Mercedes y Curuzú Cuatiá (Corrientes), Villaguay (Entre Ríos) y Garay junto con San Javier (Santa Fe). Estos cuatro departamentos abarcaron el 47 % del total nacional. La tendencia muestra que, tras un crecimiento sostenido hasta el ciclo 2024/2025, la campaña actual registra una retracción generalizada, con algunos núcleos que mantienen cierta estabilidad, como Paso de los Libres y La Paz. Las precipitaciones del trimestre septiembre-noviembre, analizadas a partir del producto CHIRPS Daily de la University of California, Santa Barbara, marcaron anomalías positivas en la región arrocera, con excesos hídricos que demoraron la implantación en varios departamentos. En Corrientes, por ejemplo, el norte provincial concentró el 19 % del área bajo condiciones de lluvias abundantes. La campaña 2025/2026 del arroz argentino estuvo condicionada por la pérdida de competitividad económica, más allá de un clima que ofrecía señales alentadoras. La retracción del área sembrada refleja el impacto de los costos y la caída de precios en un cultivo que, pese a su concentración territorial, sigue siendo estratégico para las economías regionales del litoral.

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