Por Elida Thiery - La Policía Federal de Brasil confirmó que este martes desarticuló, en la operación Consumo Seguro, a un grupo de contrabandistas que introducía leche en polvo desde Argentina, la reembalaba en envases de una empresa brasileña y la comercializaba en el mercado interno.
Los allanamientos se realizaron en los Estados de Paraná y Santa Catarina; y los sospechosos enfrentarán cargos por contrabando y organización criminal.
La acción se llevó a cabo el 14 de abril en Dionísio Cerqueira, Santa Catarina, y tuvo como objetivo desarticular un esquema que operaba de manera sistemática en la frontera. Según el comunicado oficial, la investigación permitió identificar cómo el producto ingresaba clandestinamente desde Argentina y era colocado en envases de una firma brasileña para simular origen nacional. Posteriormente, se distribuía en el mercado interno sin cumplir con los requisitos de control sanitario, trazabilidad ni validez de fecha de vencimiento.
Los agentes realizaron allanamientos en cuatro domicilios ubicados en Barracão y Cascavel, en Paraná, y en Tubarão, Santa Catarina.
La Policía Federal informó que los involucrados podrán responder por los delitos de contrabando y organización criminal, ambos con penas de prisión y multas significativas. El informe oficial no aclara ni la cantidad, ni la nacionalidad de los detenidos.
El caso expone riesgos directos para los consumidores, ya que el producto carecía de inspecciones de calidad y seguridad alimentaria. Además, la falsificación de origen generaba un engaño deliberado, afectando la confianza en la industria láctea brasileña y perjudicando a los productores que cumplen con las normas.
Cabe destacar que desde diciembre en el Estado de Paraná; y a partir del 21 de enero en el Estado de Santa Catarina está prohibida la reconstitución con agua de la leche en polvo para la producción de otros lácteos. Lo mismo ocurre en Goiás, mientras que Minas Gerais y Rio de Janeiro avanzan en proyectos similares, pero sobre todo a nivel nacional con una iniciativa que tuvo esta semana el primer visto bueno en la Cámara de Diputados.
La operación Consumo Seguro también refleja las tensiones en el comercio lácteo regional. Argentina, con excedentes de leche en polvo, busca colocación en mercados vecinos, mientras Brasil mantiene políticas de protección y estrictos controles sanitarios, aunque precisa cada vez más productos, porque está muy lejos del autoabastecimiento interno.
La investigación abre un nuevo capítulo en la disputa por la transparencia y la seguridad en el intercambio de alimentos dentro del Mercosur, donde la frontera se convierte en un espacio de vulnerabilidad para prácticas ilegales que impactan tanto en la salud pública como en la economía sectorial.

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